Estanislao Bachrach propone meditación y respiración como herramientas contra el sufrimiento
El especialista en neurociencia destaca que la práctica constante de meditación modifica la estructura cerebral y propone distinguir entre el dolor biológico y el sufrimiento emocional.
- La meditación modifica la estructura y función de las neuronas, especialmente el área de atención
- El dolor es natural y siempre desaparece, pero el sufrimiento es una carga mental que puede eliminarse
- La práctica debe ser constante para mantener los cambios cerebrales, similar al entrenamiento muscular
El doctor en biología molecular Estanislao Bachrach expuso en una entrevista sus propuestas para alcanzar la estabilidad emocional mediante la inteligencia sensorial. Según Bachrach, el autoconocimiento está disponible para cualquiera, aunque requiere disciplina, tiempo y esfuerzo, a menudo con guía de expertos como terapeutas o coaches. El especialista remarcó que la práctica constante de meditación transforma la estructura de las neuronas, particularmente en áreas relacionadas con la atención.
Bachrach distingue entre el dolor biológico y el sufrimiento emocional. Aunque él padece migrañas crónicas, eliminó el sufrimiento mental a través de terapia cognitivo-conductual, llegando a la conclusión de que el dolor es una respuesta natural que siempre finaliza, mientras que el sufrimiento es una carga de la mente que puede trabajarse. Cambiar los patrones respiratorios, según el experto, calma el dolor y hace desaparecer el sufrimiento.
El especialista advierte que los cambios cerebrales logrados con meditación requieren constancia: si se detiene la práctica, el cerebro vuelve a su estado anterior, similar a lo que ocurre con los músculos en el gimnasio. Destacó que hoy existe abundante evidencia científica del impacto de la meditación en el bienestar, validando prácticas que durante años carecieron de respaldo tecnológico. Ante una crisis, Bachrach sugiere buscar herramientas propias para transformar el sufrimiento en dolor, ya sea a través de terapeutas, amigos o familiares, según reportó La Nación.
Este artículo fue redactado con asistencia de IA a partir de fuentes públicas y está sujeto a revisión editorial de Ahora.


