Escándalo, corrupción e impunidad: analistas califican gobierno de Petro como colapso ético
A una semana del cierre del gobierno de Gustavo Petro, analistas subrayan que figuras clave pasaron de ser aliados a encabezar procesos judicales por corrupción, envenenamiento y asuntos laborales.
- Más de 30 funcionarios y allegados de Petro enfrentan procesos judicales tras denuncias de corrupción
- Desfalco de UNGRD y contrataciones oscuras marcan la crisis institucional del gobierno saliente
- Críticos argumentan que Petro actuó como espectador desautorizado en su propia administración
El gobierno de Gustavo Petro, que finaliza el 7 de agosto de 2026, cierra con un balance de crisis ética e institucional. Nombres como Angie Rodríguez, Juliana Guerrero, Armando Benedetti, Carlos Carrillo, Laura Sarabia, Augusto Rodríguez, Roy Barreras, Alejandro Gaviria, Álvaro Leyva, Olmedo López, Luis Fernando Velasco, Susana Muhamad, Sandra Ortiz, Carlos Ramón González, Nicolás Petro, Day Vásquez, Juan Fernando Petro y otros, pasaron de ser compañeros del proyecto político o miembros del círculo cercano del presidente a encabezar procesos judicales.
Los escándalos reportados incluyen envenenamiento, suicidios bajo dudas persistentes como el del coronel Óscar Dávila, chuzadas, abusos laborales, violencia sexual, consumo de drogas y alcohol, junto a una cadena de denuncias de corrupción. El desfalco de la Unidad Nacional de Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD) y casos de tráfico de influencias como el que afectó a Juliana Guerrero constituyen los episodios más graves.
Analistas subrayan que estas crisis fueron documentadas desde adentro del gobierno mediante denuncias mutuas de sus propios integrantes. Petro ha reaccionado victimizándose y asegurando que sus funcionarios no le hacen caso, lo que críticos consideran una burla a la inteligencia de los ciudadanos dado que ningún subalterno durante cuatro años dejó de acatar órdenes presidenciales.
El columnista Joaquín Morales Solá de La Nación argumenta que esta fue la peor crisis institucional jamás vista en un gobierno colombiano. La condecoración Cruz de Boyacá entregada por Petro al ministro de Salud Guillermo Alfonso Jaramillo, culpable junto a él del colapso del sistema de salud, ejemplifica el cinismo institucional que marcó la administración, según reportó Semana.
Este artículo fue redactado con asistencia de IA a partir de fuentes públicas y está sujeto a revisión editorial de Ahora.
