Hueca Fest en Quito vende 3.000 platos y busca récord Guinness con 12.000 en 12 horas
A media tarde del domingo 9 de agosto había vendido 3.000 platos y tenía hasta las 20:30 para alcanzar la meta de 12.000. Una delegación de Guinness World Records supervisa las ventas para validar el posible récord.
- Hueca Fest en Quito reúne 150 huecas tradicionales y 70 emprendimientos gastronómicos buscando vender 12.000 platos en 12 horas
- Platos incluyen maitos, chontacuros, hornado, ceviches, asados, tongas manabitas, dulces tradicionales quiteños y productos amazónicos
- Delegación de Guinness World Records supervisa ventas para validar potencial récord mundial de gastronomía ecuatoriana
El Hueca Fest se desarrolla el domingo 9 de agosto en el Centro de Convenciones Bicentenario en Quito, transformando la antigua pista de aterrizaje del exaeropuerto de la ciudad en pasillos del sabor. Un total de 150 huecas tradicionales y 70 emprendimientos gastronómicos ofrecen platos ecuatorianos, amazónicos e internacionales. A media tarde había vendido 3.000 platos y buscaba alcanzar la meta de 12.000 ventas en 12 horas para marcar un récord Guinness, con plazo de término a las 20:30.
Entre la oferta culinaria destacan maitos, chontacuros, hornado, tripa mishky, tongas manabitas, ceviches, asados, helados, empanadas bolivianas, café del Chocó Andino, jugo de caña, dulces tradicionales quiteños como higo con queso, pristiños, buñuelos, y variedades de mariscos incluyendo ostras y pescado brujo de Galápagos. Los visitantes deambulaban entre los estands en mesas comunitarias o de pie, degustando manjares de diferentes regiones ecuatorianas.
Wilmer Morales, presidente de la Asociación Gastronómica del Ecuador y del Hueca Fest, explicó la relevancia del evento: poner en los ojos del mundo la gastronomía ecuatoriana. Una delegación oficial de Guinness World Records se desplazaba por los diferentes estands controlando y cuantificando las ventas para validar el potencial récord.
Lenin Ponce, propietario de Dulces tradicionales quiteños, contó que representa la cuarta generación a cargo del negocio iniciado en la Tola Alta. Señaló que pristiños, buñuelos, sándwich de higo y dulces de la Tola son tradicionales que no quieren perder, aunque sean difíciles de encontrar y estén impregnados en la juventud quiteña.
Consuelo Montoya, procedente del Puerto Misahuallí en la provincia de Napo con más de 14 años en Quito, destacó que aunque la gente se asombra inicialmente ante la oferta amazónica, después se anima a probar maitos y chontacuros asados. El ambiente del festival combinaba el humo de parrillas, sonido de frituras y actuaciones del comediante Carlos Michelena, quien lanzaba sátira local durante el evento, según reportó El Universo.
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