Identifican a colombiano muerto a disparos por agentes del ICE en Maine durante operativo
Agentes del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas abrieron fuego contra un vehículo en Maine, causando la muerte de un migrante colombiano cuya hija pequeña presenció el incidente.
- Joan Sebastian Guerrero, de 26 años, fue identificado como la víctima del operativo del ICE en Biddeford, Maine, después de que agentes dispararan contra su vehículo
- El DHS confirmó que Guerrero no era el objetivo de la orden de detención sino que fue baleado cuando intentaba huir; su hija de tres años estaba presente en el lugar
- Organizaciones defensoras de migrantes confirmaron que Guerrero contaba con autorización para trabajar en Estados Unidos
Joan Sebastian Guerrero, ciudadano colombiano de 26 años, fue identificado como la víctima fatal de un operativo realizado por el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas en Biddeford, Maine. El Departamento de Seguridad Nacional de Estados Unidos informó que agentes del ICE realizaban actividades de vigilancia en una dirección relacionada con una persona sujeta a una orden final de expulsión cuando intentaron detener un vehículo. Según las autoridades, el vehículo intentó huir del lugar y, ante el temor por la seguridad pública, un agente disparó su arma. El Departamento aclaró que Guerrero no era el objetivo principal del operativo.
Testigos presenciales del incidente proporcionaron relatos sobre lo ocurrido. Nelson Elías, vecino de Guerrero, describió escuchar gritos alrededor de las 7 a.m. cuando agentes ordenaban al conductor estacionar el automóvil. Luego, según Elías, se escucharon aproximadamente seis disparos. Al salir a la calle, Elías encontró a Guerrero tendido en el suelo con su esposa gritando y llorando a su lado, mientras su hija de tres años también estaba presente. Daniel Boucher, quien observaba desde el tercer piso de su apartamento, vio un automóvil pequeño dirigido hacia la acera y escuchó a la víctima decir: 'Intenté parar'.
Otros residentes relataron haber presenciado momentos posteriores al tiroteo. Mary Hayes vio a la esposa de Guerrero caer de rodillas al ver el cuerpo de su marido. Cecelia Humiston, de 22 años, fue despertada por los disparos y al salir observó a una niña pequeña vistiendo pijama de Bluey llorando porque no volvería a ver a su padre. Los relatos de testigos enfatizaban la juventud de la hija de Guerrero y el impacto emocional presenciado por la familia.
La Maine Immigrants' Rights Coalition y la organización Presente declararon que Guerrero contaba con autorización para trabajar en Estados Unidos. Vecinos lo describieron como una buena persona, callado y reservado, que trabajaba duro para mantener a su familia. El operativo del ICE generó tensiones en la comunidad, con residentes demandando justicia para la familia del fallecido. Las autoridades del DHS confirmaron el rol de un agente en los disparos que resultaron fatales, según reportó El Universal.
Este artículo fue redactado con asistencia de IA a partir de fuentes públicas y está sujeto a revisión editorial de Ahora.


