Estados Unidos y Canadá se suman a pedido de cambios en conducción de la FIFA
Estados Unidos y Canadá formalizaron este lunes su rechazo a la gestión de Gianni Infantino al unirse a las confederaciones que reclaman reformas estructurales en la FIFA. El pronunciamiento incluye exigencias de cambios significativos en gobernanza y rendición de cuentas del máximo organismo del fútbol.
- Estados Unidos y Canadá se sumaron a UEFA, Concacaf y AFC en demanda de cambios en la conducción de la FIFA
- El comunicado conjunto reclama mayor transparencia y rendición de cuentas sin pedir explícitamente la salida de Infantino
- La presión se intensifica tras el cuestionamiento al proyecto FIFA Forward Enterprise de comercializar derechos por 4.200 millones de dólares
A través de un comunicado conjunto, las federaciones de Estados Unidos y Canadá, junto con la Unión Caribeña de Fútbol (CFU) y la Unión Centroamericana de Fútbol (UNCAF), expresaron el lunes su apoyo a las demandas de reforma que ya había formulado la UEFA, la Confederación Asiática de Fútbol (AFC) y Concacaf. El texto afirmaba: "Permanecemos unidos, junto a nuestros colegas de todo el mundo, para exigir cambios significativos que fortalezcan la gobernanza, la transparencia y la rendición de cuentas de la FIFA".
Aunque el comunicado no solicita formalmente la renuncia de Infantino, representa un nuevo golpe para la autoridad del presidente de la FIFA, cuya gestión enfrenta cuestionamientos cada vez más amplios. La acción se produjo horas después de que UEFA, AFC y Concacaf publicaran una contundente carta abierta acusando a la FIFA de provocar una "ruptura fundamental de la confianza" y cuestionando la forma en que se impulsó el proyecto de Infantino para comercializar los derechos del Mundial.
La controversia gira en torno a FIFA Forward Enterprise, una empresa comercial independiente que la FIFA buscaba crear para administrar los derechos de televisión, patrocinios y entradas de sus principales competiciones. El organismo pretendía valorar la compañía en aproximadamente 20.000 millones de dólares y vender hasta el 20% a inversores privados para obtener alrededor de 4.200 millones de dólares. Aunque finalmente fue abandonado, el proyecto generó fuertes cuestionamientos dentro del fútbol internacional.
Según reportó El Comercio, Infantino, quien ocupa la presidencia desde 2016, enfrenta ahora un escenario de desafío importante con varias federaciones reclamando cambios en la gobernanza del organismo.
Este artículo fue redactado con asistencia de IA a partir de fuentes públicas y está sujeto a revisión editorial de Ahora.