Impuesto sobre Ingresos Brutos genera distorsiones en competitividad
El Impuesto sobre los Ingresos Brutos, aplicado en 24 jurisdicciones argentinas, es considerado uno de los gravámenes más distorsivos del sistema tributario por su efecto cascada y su impacto negativo en la competitividad empresarial y las exportaciones.
- Impuesto aplicado en 24 jurisdicciones provinciales desde 1977
- Genera efecto cascada al reiterarse en cada etapa sin descontar pagos previos
- OCDE y BID recomiendan su reemplazo gradual por impuestos al consumo o renta
El Impuesto sobre los Ingresos Brutos constituye la principal fuente de financiamiento para las provincias argentinas, pero su estructura genera múltiples distorsiones en la economía. Vigente en 24 jurisdicciones desde su adopción formal en 1977, el gravamen se aplica sobre ingresos sin permitir deducir el impuesto pagado en etapas anteriores de la cadena productiva, generando un efecto de tributación reiterada conocido como cascada.
Este mecanismo incrementa los costos de las exportaciones al trasladar la carga tributaria de etapas previas al precio final del producto, afectando su competitividad internacional. Además, desalienta nuevas inversiones al gravar ingresos sin considerar rentabilidad real, y genera desventajas comerciales entre provincias con alícuotas diferentes, fragmentando el mercado interno.
La complejidad administrativa del sistema es considerable, con alícuotas, exenciones y regímenes de retención distintos en cada jurisdicción, lo que favorece la informalidad empresarial. Organismos internacionales como la OCDE y el Banco Interamericano de Desarrollo han recomendado reemplazar gradualmente este impuesto por tributos que graven el consumo o la renta, como ocurre en países federales como Alemania, Brasil, Canadá, Australia e India.
Ante una posible reforma tributaria integral, especialistas sostienen que la eliminación del impuesto sobre ingresos brutos es deseable para mejorar la competitividad del sistema. La doctrina mayoritaria lo considera uno de los gravámenes más distorsivos de la estructura tributaria argentina, según reportó La Nación.
Este artículo fue redactado con asistencia de IA a partir de fuentes públicas y está sujeto a revisión editorial de Ahora.