Justicia laboral condena a Marea Frenteamplista a pagar casi 700 mil pesos a Martina Casás
La justicia laboral de Uruguay condenó a Marea Frenteamplista a indemnizar a la exdiputada suplente Martina Casás por acoso sexual y despido indirecto abusivo cometidos por el exlegislador Gustavo Olmos.
- La jueza Stefania Barosio determinó que existió un vínculo laboral típico entre Casás y el sector frenteamplista, acreditando el acoso sexual denunciado
- La indemnización corresponde a seis mensualidades según la ley de acoso sexual, resultando en casi 700 mil pesos
- Casás denunció violencia política, acoso sexual y laboral, además de posterior hostilidad y humillación por parte de allegados a Olmos tras los hechos
El Juzgado Letrado de Trabajo de 18º turno de Uruguay falló este jueves en la causa iniciada en 2023 por la exdiputada suplente frenteamplista Martina Casás contra Marea Frenteamplista, ordenando a la agrupación pagar casi 700 mil pesos por despido indirecto y abusivo. La jueza Stefania Barosio acreditó que Casás fue víctima de acoso sexual ejercido por el exdiputado Gustavo Olmos, quien falleció en setiembre de 2025. La fiscalía había archivado la denuncia penal en junio de 2025, pero la justicia laboral falló en sentido opuesto.
Casás, quien trabajaba como asesora de Olmos, reclamó indemnización bajo el artículo 11 de la ley de acoso sexual, que establece que la víctima de acoso tiene derecho a reclamar por considerarse indirectamente despedida. La ley fija una indemnización especial de seis mensualidades según la última remuneración del trabajador. La demandante alegó que ejercía su labor directamente bajo las órdenes de Olmos, quien ejerció violencia en un contexto de asimetría de poder, generando primero acoso sexual laboral y posteriormente abuso sexual mediante contacto físico no deseado.
Casás denunció que estos hechos le imposibilitaron continuar con su actividad laboral y legislativa, agravados por el apoyo que Marea Frenteamplista brindó al denunciado. Además, fue sometida a situaciones de hostilidad, humillación e intimidación por personas cercanas a Olmos, quienes le exigían explicaciones o la acusaban de ser parte de una operación política si no se retractaba. La agrupación política negó la existencia de una relación laboral tradicional y argumentó que Casás era una militante política sin derecho a indemnización, según reportó la diaria.
Este artículo fue redactado con asistencia de IA a partir de fuentes públicas y está sujeto a revisión editorial de Ahora.

