Hong Kong excluye librerías independientes de feria del libro en medio de censuras
La trigésimo sexta edición de la Feria del Libro de Hong Kong marginó a tres librerías independientes, profundizando la crisis del tejido editorial no estatal en territorio bajo mayor control político.
- Tres librerías independientes fueron excluidas de la Feria del Libro: Elmbook (cierre definitivo confirmado), Luckwin (40 años operando) y Have a Nice Stay (cerrará en agosto)
- El ente organizador justificó las exclusiones por cumplimiento legal, mientras librerías reportan auditorías fiscales, avisos administrativos y presión sobre títulos críticos
- Detenciones previas vinculadas a venta de libros sobre Jimmy Lai incluyen a Pong Yat-ming (March) y Leticia Wong (junio), marcando la inseguridad del sector
La trigésimo sexta Feria del Libro de Hong Kong, organizada por el Consejo de Desarrollo Comercial bajo el lema «Legado cultural, viajes de alegría», abrió sus puertas el 15 de julio con setecientos expositores de treinta territorios y seiscientas actividades programadas hasta el 21 de julio. Sin embargo, su inauguración quedó marcada por ausencias significativas en el sector editorial independiente.
Tres librerías fueron apartadas del evento. Elmbook, en funcionamiento desde finales del siglo XX, confirmó su cierre definitivo poco antes del torneo. Luckwin, establecimiento histórico con cuatro décadas de operación que en la edición anterior vendía desde veintidós mostradores, también fue excluida. Have a Nice Stay, fundada hace dos años por cinco periodistas desplazados tras despidos en medios, anunció su cierre para agosto por pérdidas financieras insostenibles.
El ente promotor argumentó que las exclusiones respondían al cumplimiento estricto del marco legal vigente. Sin embargo, las librerías apartadas habían sido objeto de campañas oficialistas que las vinculaban con distribución de obras críticas hacia administraciones china y hongkonesa, así como con la denominada «resistencia blanda», término utilizado para criminalizar expresiones culturales disidentes.
Responsables de Have a Nice Stay, que funcionó como refugio para lectores y pequeñas iniciativas culturales fuera de los grandes circuitos, lamentaron en una carta de despedida haber chocado con «líneas rojas» difusas e indicaron que resultaba inviable revisar cada ejemplar en busca de infracciones. Este testimonio refleja el clima de inseguridad que recorre el ecosistema cultural hongkonés.
La presión sobre el sector se intensificó con detenciones vinculadas a comercialización de obras sobre Jimmy Lai, magnate de medios prodemocracia encarcelado por seguridad nacional: Pong Yat-ming, ligado a Book Punch, fue detenido en marzo, y Leticia Wong, propietaria de Hunter, tres meses después. Desde el último trimestre, al menos media docena de librerías independientes enfrentaron auditorías fiscales, mientras otros promotores culturales reportan avisos administrativos y obstáculos para renovar permisos y sostener alquileres, según reportó ABC Color.
Este artículo fue redactado con asistencia de IA a partir de fuentes públicas y está sujeto a revisión editorial de Ahora.


