USS George Washington abandona Pacífico mientras Trump intensifica operaciones contra Irán
La Marina estadounidense reorienta sus recursos hacia la confrontación con Irán, generando preocupaciones entre aliados de Asia sobre el compromiso de Washington en una región de importancia estratégica y económica crítica.
- El USS George Washington abandona el Pacífico para reemplazar al USS Abraham Lincoln en Medio Oriente, donde permanece desplegado más allá de su fecha original de retorno
- La ausencia temporal de un portaaviones estadounidense en la región permite a China demostrar su poder militar a través de ejercicios navales cerca de Taiwán, Filipinas y Japón
- Analistas advierten que la distracción de Estados Unidos en Medio Oriente debilita la garantía psicológica que los portaaviones proporcionan a aliados del Pacífico, erosionando la confianza en el compromiso estadounidense
El portaaviones USS George Washington zarpó del Pacífico occidental para dirigirse a Medio Oriente, donde reforzará las operaciones contra Irán bajo la administración Trump. Su partida deja temporalmente a la región sin uno de los buques de guerra estadounidenses más significativos, en momentos en que China intensifica sus ejercicios militares y sus señales de agresividad hacia aliados clave como Japón, Filipinas e Indonesia.
El USS Abraham Lincoln, que debía regresar en mayo, ha extendido su permanencia en el mar para apoyar las operaciones contra Irán en medio de reportes sobre problemas de abastecimiento y preocupaciones por la salud mental de su tripulación. Según Greg Poling, director del Programa del Sudeste Asiático del Centro de Estudios Estratégicos e Internacionales, esta reorientación contradice el objetivo declarado del gobierno de priorizar la región Asia-Pacífico después del hemisferio occidental, eligiendo en cambio mantener operaciones indefinidas en Medio Oriente.
China ha aprovechado la coyuntura para reforzar su narrativa de poder regional. Realizó ejercicios militares este mes cerca del banco de Scarborough en el mar de China Meridional, zona disputada con Filipinas, y un destructor chino efectuó maniobras de fuego real frente a Okinotori, la isla más meridional de Japón. Analistas señalan que Pekín utiliza estas acciones para persuadir a países aliados de Washington de que China es ahora la potencia dominante y que Estados Unidos no puede garantizar su seguridad.
El almirante Frank Bradley, jefe del Comando de Operaciones Especiales de Estados Unidos, ha intentado tranquilizar a los aliados regionales mediante visitas diplomáticas. Estuvo en Manila el jueves asegurando que las fuerzas estadounidenses están listas para intensificar ejercicios conjuntos, y se espera que viaje a Japón. Sin embargo, expertos advierten que la ausencia de un portaaviones en la región agudiza la percepción de distracción estadounidense y erosiona la garantía psicológica que estos buques proporcionan a los aliados del Pacífico, según reportó La Nación.
Este artículo fue redactado con asistencia de IA a partir de fuentes públicas y está sujeto a revisión editorial de Ahora.