La IA podría sumar 4,8 millones de empleos formales en América Latina
El freno no está en los trabajadores, según el informe, sino en la decisión empresarial y la falta de regulación e integración regional.
- CCLATAM proyecta 4,8 millones de empleos formales y hasta 1,3 puntos de crecimiento anual con más adopción de IA.
- La región automatiza solo el 14% de las horas laborales, frente al 27% en EE. UU. y 25% en Europa.
- Solo 1 de cada 10 empresas latinoamericanas usa IA pese a contar con conectividad.
Un estudio publicado en julio de 2026 por el think tank CCLATAM (Centro para la Convergencia de América Latina, con sede en Miami), elaborado por Víctor Muñoz y Ángel Melguizo, proyecta que si la región acelera la adopción de inteligencia artificial y mejora su integración y regulación, podría acelerar el crecimiento económico hasta 1,3 puntos porcentuales anuales hacia 2030, alcanzando un promedio cercano al 3,8% anual, y generar 4,8 millones de empleos formales de alta cualificación en la economía digital.
El diagnóstico parte de una debilidad estructural: la productividad laboral de la región ronda un tercio de la de las economías de altos ingresos, sin señales de convergencia, según cifras de la OCDE. Datos complementarios de McKinsey indican que el apetito por adoptar IA se multiplicó por 11 en dos años, pero hoy solo se automatiza el 14% de las horas laborales, frente al 27% en Estados Unidos y el 25% en Europa.
El potencial técnico existe: el 57% de las horas de trabajo podrían automatizarse con tecnología ya disponible, y la automatización podría liberar hasta 450.000 millones de dólares anuales hacia 2030. Sin embargo, solo 1 de cada 10 empresas de la región usa IA, pese a que casi la mitad ya cuenta con banda ancha veloz.
La tesis central del informe es que el freno no está en los trabajadores, que ya adoptan estas herramientas, sino en la decisión empresarial y la falta de regulación inteligente e integración regional. Las cifras provienen de dos fuentes distintas, CCLATAM y McKinsey, que coinciden en el diagnóstico de alto apetito y baja ejecución, aunque con metodologías diferentes, por lo que conviene tratarlas como proyecciones y no como hechos consumados.
Este artículo fue redactado con asistencia de IA a partir de fuentes públicas y está sujeto a revisión editorial de Ahora.



