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Sociedad

Dos casas del barrio de Victoria se convirtieron en exposición artística antes de ser demolidas

La muestra Ecos del tiempo en una tarde de domingo convirtió espacios domésticos destinados a desaparecer en un ritual de despedida que fusionó fotografía, instalaciones y memoria barrial.

A
Resumen IA — Tres claves
  • 22 artistas intervinieron dos casas gemelas en Victoria antes de su demolición
  • Las paredes, pisos y espacios cotidianos se integraron como parte del lenguaje artístico
  • Paula Palavecino y Ana Sánchez Zinny coordinaron el proyecto que dialogó con la transformación inmobiliaria del área metropolitana
Dos casas del barrio de Victoria se convirtieron en exposición artística antes de ser demolidas
Imagen: Michal Klajban · Wikimedia Commons (CC BY-SA 4.0)

Dos casas bajas de arquitectura simple ubicadas en el barrio de Victoria, zona norte, albergaron durante tres días una propuesta que las recuperó antes de su desaparición. Bajo el nombre Ecos del tiempo en una tarde de domingo, la muestra fue organizada por Experiencia Laberinto, iniciativa de Paula Palavecino, publicista y artista visual. El espacio no funcionó como un contenedor tradicional de obras, sino como parte esencial de ellas, según explicó Palavecino.

Veintidós artistas, la mayoría provenientes de la fotografía pero expandiendo hacia instalaciones y nuevas materialidades, intervinieron los ambientes domésticos. Fotografías, objetos, grafitis y mensajes convivieron con las marcas del uso cotidiano: paredes gastadas, pisos deteriorados y rincones vacíos. Ana Sánchez Zinny, fotógrafa y curadora del proyecto, describió el resultado como un recorrido donde las obras transforman el espacio y el espacio resignifica las obras.

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La propuesta funcionó como un ritual de despedida de arquitecturas cuyo destino era la demolición. Durante el montaje, una mujer reconoció en una de las casas la vivienda donde había vivido años atrás; al ser invitada a entrar, prefirió quedarse en la puerta. Claudia Beherense, una de las artistas participantes, señaló que la intervención otorgó un último atisbo de vida y sentido a las viviendas antes de ser derribadas.

La experiencia dialogó con una transformación que atraviesa muchos barrios del área metropolitana: la desaparición de viviendas unifamiliares para dar lugar a nuevas tipologías residenciales. Lejos de adoptar una mirada nostálgica, la muestra invitó a detenerse un instante antes de ese cambio inevitable, según reportó La Nación.

Este artículo fue redactado con asistencia de IA a partir de fuentes públicas y está sujeto a revisión editorial de Ahora.

Fuentes

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