Justicia brasileña abre tercera investigación contra hijo de Lula por presuntos negocios ilícitos
El juez Flávio Dino ordenó investigación sobre presuntos negocios ilícitos de Lulinha en instituciones públicas y abrió indagación paralela por filtración de datos. Colaborador cercano de Lula también recibió dinero de la misma trama.
- Tercera investigación contra Fábio Luís Lula da Silva por negocios ilícitos en ministerios y empresa pública Dataprev
- Colaborador Marco Aurélio Santana Ribeiro recibió préstamo de 249.000 reales de empresaria vinculada al caso y renunció a comité de campaña
- Encuesta Atlas Intel muestra 47 por ciento de brasileños considera muy probable nuevo escándalo de corrupción en próximos seis meses
El juez Flávio Dino de la Corte Suprema Federal brasileña autorizó el martes a la Policía Federal abrir una tercera investigación contra Fábio Luís Lula da Silva, conocido como Lulinha, por presuntos negocios ilícitos en dependencias del gobierno. Simultáneamente ordenó una investigación paralela por la filtración de datos de la causa. Las dos investigaciones anteriores contra el hijo del presidente ya estaban en marcha ante otro juez, André Mendonça, por tráfico de influencias en el Ministerio de Salud y en Dataprev, la empresa pública que administra datos del Instituto de Seguridad Social.
Las tres investigaciones se sustentan en la Operación Sin Descuento, que investiga fraude a jubilados a través del INSS afectando a seis millones de beneficiarios según cálculos oficiales. Todas apuntan a vínculos de Lulinha con la empresaria Roberta Luchsinger y el lobista Antônio Carlos Camilo Antunes, detenido desde septiembre. El propio Lula había señalado una semana atrás que su hijo no tiene derecho a equivocarse y será tratado como cualquier otro ciudadano sin privilegios.
El escándalo se amplió cuando trascendió que Marco Aurélio Santana Ribeiro, exjefe de gabinete personal de Lula y coordinador de agenda en campaña de reelección, había recibido un préstamo de 249.000 reales de la propia Luchsinger. El PT sostuvo inicialmente al funcionario, pero la presión mediática lo obligó a renunciar al comité de campaña para evitar mayor desgaste al oficialismo.
Una encuesta de Atlas Intel divulgada el jueves mostró que el 47 por ciento de brasileños considera muy probable que salga a la luz un nuevo gran escándalo de corrupción en los próximos seis meses, contra solo 14 por ciento que lo ve poco probable. El mismo relevamiento ubicó corrupción y seguridad pública como las dos principales preocupaciones del electorado de cara a octubre.
Creomar de Souza, socio fundador de la consultora Dharma en Brasilia, señala que en una sociedad polarizada afectivamente como la brasileña, los escándalos golpean a los dos candidatos con más posibilidades -Lula y Flavio Bolsonaro- pero cada electorado justifica lo que hace su candidato y condena lo mismo cuando lo hace el rival, convirtiendo la denuncia de corrupción en arma política eficaz, según reportó La Nación.
Este artículo fue redactado con asistencia de IA a partir de fuentes públicas y está sujeto a revisión editorial de Ahora.