Lluvias esperadas en Chile no serán suficientes sin infraestructura para captar y almacenar agua
Chile requiere acelerar la construcción de embalses, sistemas de infiltración y tecnificación del riego para aprovechar las lluvias y enfrentar una crisis hídrica que afecta directamente la producción agrícola y el empleo regional.
- Reservas de nieve entre Coquimbo y Biobío están 97% por debajo del promedio histórico, según la Dirección General de Aguas
- La sequía prolongada entre 2010 y 2026 ha causado pérdidas directas de US$150 millones anuales al sector agrícola chileno
- Chile riega 900 mil hectáreas mientras Perú alcanzará 2,6 millones tras invertir US$24 mil millones en infraestructura hídrica
Un sistema frontal generará precipitaciones significativas en los próximos días sobre las regiones de Coquimbo y Biobío, zonas que enfrentan una grave escasez de agua. Sin embargo, expertos alertan que estas lluvias pueden resultar insuficientes si el país no desarrolla la infraestructura necesaria para captar, conducir y almacenar grandes volúmenes de agua que de otro modo escurrirán rápidamente hacia el mar, provocando inundaciones y daños en caminos, bocatomas, canales y tranques antes de perderse.
La Dirección General de Aguas informó que las reservas de agua en forma de nieve entre Coquimbo y Biobío están 97% por debajo del promedio histórico. Entre 2010 y 2026, Chile ha enfrentado la sequía más prolongada de los últimos mil años, con costos directos para la agricultura que ascienden a US$150 millones anuales. La agricultura chilena exporta aproximadamente US$13.500 millones al año y genera cerca de un millón de empleos directos e indirectos.
El país riega actualmente 900 mil hectáreas, cifra muy inferior a la de Perú, que alcanzará 2,6 millones de hectáreas tras invertir cerca de US$24 mil millones en infraestructura hídrica. Especialistas subrayan la necesidad de acelerar la construcción de embalses, sistemas de infiltración y recarga de acuíferos, plantas de desalación, mejoramiento de canales y riego tecnificado para prepararse ante períodos más secos y lluvias más concentradas e intensas.
La sequía y el cambio climático ya no son amenazas futuras sino una realidad presente que requiere respuestas inmediatas en materia de almacenamiento y gestión del recurso hídrico. Según reportó La Tercera, cada gota no almacenada hoy representa agua que faltará en el futuro.
Este artículo fue redactado con asistencia de IA a partir de fuentes públicas y está sujeto a revisión editorial de Ahora.


