Analistas nicaragüenses: oposición carece de poder para desafiar dictadura Ortega-Murillo
Analistas políticos nicaragüenses aseguran que la oposición democrática no constituye una alternativa de poder creíble, lo que explica por qué servidores públicos descontentos no se atreven a desafiar al régimen de Daniel Ortega y Rosario Murillo, quienes se autoprorrogaron siete años más en el cargo tras anular las elecciones.
- Eliseo Núñez y Douglas Castro afirman que la oposición nicaragüense debe "construir una alternativa de poder" para que funcionarios se arriesguen a abandonar la dictadura
- Analistas señalan que Ortega y Murillo viven en una "burbuja" de información incorrecta que les impide visualizar el fin del régimen
- Coroneles y generales bloqueados en ascensos militares podrían ser puntos de quiebre potencial en la estructura militar orteguista
Eliseo Núñez, abogado y exdiputado liberal, y Douglas Castro, politólogo y estudiante de doctorado en Oxford, analizaron en el programa Esta Semana de Confidencial los principales desafíos de la oposición democrática nicaragüense ante la crisis de sucesión de la dictadura Ortega-Murillo. Ambos coincidieron en que la oposición "todavía no es una alternativa de poder" y que "por eso nadie se arriesga". Agregaron que para convertirse en una opción viable, la oposición debe "construir una alternativa de poder para que alguien pueda tomar riesgo, y que diga: si estos llegan a mandar, lo que están diciendo lo van a cumplir".
Núñez explicó que los codictadores y altos funcionarios que los rodean viven dentro de "una burbuja en la que se alimentan de información que no es correcta", lo que les impide anticipar el fin del régimen. Advirtió que aunque la cúpula se sienta eterna bajo el sistema actual, nadie en esa estructura puede estar verdaderamente seguro, pues en cualquier momento uno de los codictadores podría ser sustituido si otro acumula suficiente capital político para trasladar sus lealtades. En cuanto al Ejército, Núñez señaló que el general Julio César Avilés y los coroneles generales se comprometen cada día más con la dictadura, pero que aproximadamente veinte generales y decenas de coroneles permanecen bloqueados en sus ascensos militares.
Castro destacó la importancia de declaraciones del exembajador estadounidense en Panamá, John Feeley, quien representaría el pensamiento del establishment de política exterior norteamericana. Feeley mencionó estar atento a un momento de "incertidumbre" o el "fin biológico" de los codictadores, observando cómo reaccionarían personajes como el general Avilés y el aparato militar. Castro subrayó que Rosario Murillo ha avanzado significativamente en su proyecto de sucesión dinástica, quedando pendiente observar cómo evolucionará esa estrategia. Según reportó Confidencial, ambos analistas enfatizaron que construir una alternativa de poder creíble es fundamental para que la oposición democrática pueda atraer a funcionarios descontentos con la vigilancia oficial del régimen.
Este artículo fue redactado con asistencia de IA a partir de fuentes públicas y está sujeto a revisión editorial de Ahora.