Ortega y Murillo anularon las elecciones libres en Nicaragua en 20 años
A través de modificaciones constitucionales, eliminación de partidos políticos, encarcelamiento y destierro de precandidatos presidenciales, el régimen de Nicaragua liquidó las elecciones competitivas y aseguró una sucesión dinástica.
- Ortega regresó al poder en 2007 con el 38% de los votos tras una reforma que redujo al 35% el umbral electoral para ganar la Presidencia
- El régimen modificó 43 artículos de la Constitución desde 2012 para legalizar el modelo autoritario y permitir reelecciones consecutivas
- En julio de 2026, Ortega afirmó públicamente: 'Que se olviden, aquí no volverán a haber elecciones'
Daniel Ortega y Rosario Murillo ejecutaron durante dos décadas un plan sistemático para desmantelar las elecciones libres en Nicaragua. Después de gobernar en los años ochenta y sufrir tres derrotas electorales consecutivas (1990, 1996 y 2001), Ortega retornó al poder en 2007 con el 38% de los votos. Su ascenso fue posible gracias a una reforma constitucional pactada con el mandatario liberal Arnoldo Alemán en 2000, que redujo al 35% el piso electoral para ganar la Presidencia en primera vuelta. Simultáneamente, el FSLN logró dividir en dos casillas a la oposición liberal, que lo había derrotado con más del 50% del electorado.
Menos de dos años después de su retorno, el FSLN ejecutó el primer gran fraude electoral de su era. Tras despojar de personalidad jurídica al Movimiento Renovador Sandinista y al Partido Conservador, el Consejo Supremo Electoral alteró los resultados para adjudicar al FSLN 105 alcaldías, incluyendo 40 municipios ganados por la oposición. Previo a las elecciones de 2011, Ortega buscó modificar el artículo 147 de la Constitución para legalizar su reelección. Ante la falta de votos en la Asamblea, la Sala Constitucional de la Corte Suprema de Justicia, compuesta únicamente por magistrados afines, declaró el artículo como inaplicable. En los comicios de 2011, marcados por irregularidades documentadas por observadores de la Organización de Estados Americanos y la Unión Europea, el FSLN se adjudicó el 62,4% de los votos.
Con control absoluto de la Asamblea Nacional a partir de enero de 2012, el FSLN ordenó 43 modificaciones a la Constitución Política que legalizaron el modelo autoritario. El régimen procedió posteriormente a encarcelar y destierra precandidatos presidenciales y opositores para eliminar competencia electoral. El 19 de julio de 2026, Ortega declaró públicamente: 'Que se olviden, aquí no volverán a haber elecciones', profundizando así el retroceso democrático para perpetuar la dinastía familiar en el poder, según reportó Confidencial.
Este artículo fue redactado con asistencia de IA a partir de fuentes públicas y está sujeto a revisión editorial de Ahora.
