Argentina regresa a casa sin Messi pero con apoyo masivo de aficionados
La selección argentina fue acogida con una recepción eufórica en el aeropuerto de Ezeiza, aunque Lionel Messi viajó directamente a Miami donde juega con el Inter.
- El entrenador Lionel Scaloni y parte del plantel fueron recibidos con alfombra roja y banda militar en el aeropuerto de Ezeiza
- Entre los jugadores que aterrizaron en Buenos Aires estaban Emiliano Martínez, Nicolás Otamendi, Alexis Mac Allister y Leandro Paredes, entre otros
- Los aficionados se congregaron en el Obelisco y otras esquinas emblemáticas de la ciudad para celebrar y agradecer al equipo
Miles de aficionados argentinos desafiaron condiciones climáticas adversas este lunes para dar una bienvenida efusiva a la selección nacional, que regresó al país tras perder la final del Mundial ante España. Aunque no fue el regreso esperado comparado con la celebración de hace cuatro años cuando millones de personas inundaron las calles tras el título del Mundial de Catar, los hinchas nuevamente colmaron las vías con escenas de celebración, baile, cánticos y fuegos artificiales.
La Asociación del Fútbol Argentino informó previamente que algunos integrantes del plantel no regresarían con la delegación oficial, incluido Lionel Messi, quien viajó directamente a Miami. El entrenador Lionel Scaloni y su cuerpo técnico fueron recibidos con alfombra roja y banda militar en el aeropuerto de Ezeiza, subiendo posteriormente a un autobús descapotable para saludar a los hinchas durante el trayecto.
Entre los jugadores que llegaron a Buenos Aires se encontraban Emiliano Martínez, Nicolás Otamendi, Alexis Mac Allister, Leandro Paredes, Nicolás Tagliafico, Nicolás González, Lisandro Martínez y Gonzalo Montiel. Messi escribió en su cuenta de Instagram que el dolor es muy grande y que costará cerrar esa herida, anunciando que viajará a Rosario en los próximos días.
Los aficionados expresaron su gratitud al equipo independientemente del resultado. Lautaro Martínez escribió que lo intentaron y llegaron por segundo Mundial consecutivo a una final, aunque esta vez no se les dio. La fiesta se replicó en el Obelisco y otros espacios emblemáticos de la ciudad, mientras que en Madrid los jugadores españoles desfilaron por las calles con al menos dos millones de seguidores, según reportó La Nación.
Este artículo fue redactado con asistencia de IA a partir de fuentes públicas y está sujeto a revisión editorial de Ahora.

