Arquitecto venezolano destaca la importancia de preservar el patrimonio moderno de Panamá
González señala que Panamá posee una arquitectura maravillosa del movimiento moderno, con características como ventilación cruzada, aleros y ornamentales que la identifican, especialmente la antigua Aeronáutica Civil.
- La antigua Aeronáutica Civil de Panamá es considerada obra emblemática del movimiento moderno
- El arquitecto Richard Holzer, austríaco que huyó de nazis, fue fundamental en la arquitectura panameña moderna
- González propone proteger el barrio Bella Vista como patrimonio turístico arquitectónico panameño
Daniel González, diseñador gráfico venezolano radicado en Panamá desde 2015, destaca la importancia de reconocer y preservar la arquitectura moderna de la ciudad. La arquitectura moderna de la primera mitad del siglo veinte se caracteriza por aleros sobre las ventanas, ventilación cruzada optimizada, techos más altos, múltiples aberturas y formas curvas que identifican el movimiento. Los ornamentales, ladrillos huecos con formas especiales que permiten circulación de aire, luz y ventilación, son un elemento distintivo de esta época.
González identifica la antigua Aeronáutica Civil de Panamá como su edificio favorito del movimiento moderno en la región. Destaca que sus ornamentales son entre los más bellos que ha visto, funcionando como obras de arte. Esta estructura ejemplifica cómo los diseñadores pensaban la arquitectura en función del clima tropical, maximizando la ventilación natural antes de la era del aire acondicionado.
Richard Holzer, arquitecto austríaco que llegó a Panamá huyendo de los nazis, se radicó en el país cuando era adolescente y estudió en la Universidad de Panamá. Holzer fue uno de los primeros en abrir la Facultad de Arquitectura y González lo considera el referente fundamental de la arquitectura panameña moderna. Antes de Holzer, Leonardo Villanueva Meyer, arquitecto peruano, fue el mejor arquitecto de principios del siglo veinte según González.
González opina que el barrio Bella Vista, que posee una arquitectura propia única en Panamá, debería haber sido protegido junto con el Casco Antiguo para perdurar. Propone tomarlo como bandera turística, pues muchos viajeros se desplazan específicamente para ver arquitectura. Señala también que la obra limpia de algunos edificios brutalistas, que exhiben cemento bruto sin revestimiento de pintura o azulejos, no debe ser alterada. González lamenta que apenas apareció el aire acondicionado se dejó de pensar en el diseño climático que caracterizaba la arquitectura moderna panameña. Según reportó La Prensa (PA).
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