FIFA enfrenta críticas por arbitraje desigual y represión política en semifinales mundiales
El fallo de la FIFA para sancionar una bandera con mensaje sobre Malvinas y sus disparidades arbitrales evidencian sometimiento a presiones políticas, según críticos.
- Jugadores argentinos desplegaron bandera sobre Malvinas en semifinal contra Inglaterra violando regla FIFA contra mensajes políticos
- Caso Balogun muestra disparidad: suspensión menor a la de Quansah por falta similar, sugiriendo influencia política estadounidense
- Críticos alertan sobre doble rasero que socavará credibilidad de FIFA en próximos torneos, especialmente 2034 en Arabia Saudí
El fútbol en el Mundial 2026 ha dejado espacio a polémicas decisiones que van más allá del campo de juego. Tras la victoria 2-1 de Argentina sobre Inglaterra en semifinales, jugadores de la selección albiceleste desplegaron una banderola que leía «Las Malvinas son argentinas». Esta acción violó el reglamento FIFA que prohíbe manifestaciones políticas en encuentros, aunque la federación aún no ha confirmado investigación o sanciones contra los futbolistas argentinos.
El arbitraje ha generado cuestionamientos sobre imparcialidad. El caso del jugador estadounidense Balogun, suspendido apenas dos fechas, contrasta con sanciones más severas al inglés Quansah por infracciones similares. Analistas interpretan esto como evidencia de que la FIFA se somete a deseos de potencias políticas, particularmente de Estados Unidos, tras también documentarse vejámenes a árbitros somalíes y delegaciones de Irán durante el torneo.
Los críticos advierten consecuencias duraderas: toda decisión futura será cuestionada y proliferarán sospechas sobre manejos ocultos. La preocupación se intensifica considerando que en 2034 el mundial se celebrará bajo la autocracia saudí, donde presiones políticas podrían ser determinantes. El doble rasero en aplicación de reglas ha socavado gravemente la reputación de la FIFA, según análisis publicado por El Comercio.
Este artículo fue redactado con asistencia de IA a partir de fuentes públicas y está sujeto a revisión editorial de Ahora.

