Cinco concept cars demasiado adelantados para ser fabricados en serie
A lo largo de la historia automotriz, marcas prestigiosas presentaron concept cars revolucionarios en salones internacionales que demostraban potencial tecnológico pero nunca se fabricaron en serie por ser demasiado costosos, avanzados o arriesgados comercialmente.
- Peugeot Proxima (1986) montaba motor V6 bi-turbo de 600 CV, superaba 350 km/h y contaba con sensores anticolisión, navegación satelital y cámaras en lugar de espejos laterales
- Citroën Karin (1980) presentaba diseño extremo con techo de 30 cm x 42 cm, tres plazas con conductor central y nunca llegó a producción pero inspiró estética de modelos posteriores
- Alfa Romeo 164 Proteo era roadster sofisticado con tracción integral, dirección en cuatro ruedas y techo electrohidráulico de comienzos de los 90, aunque solo se estudió producir 2.000 unidades
Durante décadas, los concept cars funcionaron como vitrinas tecnológicas para las marcas automotrices, aunque algunos quedaron como piezas únicas demasiado avanzadas o costosas para convertirse en modelos de serie. El Peugeot Proxima, desarrollado en la década de 1980 tras los éxitos del Peugeot 205 Turbo 16, fue una demostración extrema del potencial tecnológico francés. Utilizaba carrocería de resinas y fibra de carbono en el exterior, policarbonato en el habitáculo, motor V6 2.9 bi-turbo de 600 CV con velocidad máxima superior a 350 km/h, tracción integral inteligente y frenos de discos ventilados de carbono. Su equipamiento incluía sensores anticolisión, monitoreo de ángulo muerto, navegación satelital, arranque sin llave y cámaras en lugar de espejos laterales, con cinco pantallas color en el interior. Nunca fue pensado como vehículo comercial, sino como laboratorio rodante.
El Citroën Karin, apodado «la pirámide sobre ruedas», sorprendió en el Salón de París de 1980 con uno de los diseños más extravagantes de la marca. Creado por Trevor Fiore, utilizaba superficies trapezoidales e inspiración en pirámides. Su techo diminuto medía apenas 30 centímetros de ancho por 42 de largo, aproximadamente el tamaño de una hoja A3. El interior presentaba tres plazas con el conductor en posición central y adelantada. Montaba motor naftero de cuatro cilindros, tracción delantera y suspensión hidroneumática. Aunque jamás llegó a producción, dejó guiños estéticos visibles en modelos posteriores como el Citroën AX.
El Alfa Romeo 164 Proteo, diseñado por Walter de Silva con colaboración de Pininfarina, expresó la visión de Alfa Romeo sobre un roadster moderno y sofisticado de comienzos de los años 90. Utilizaba plataforma derivada del Alfa Romeo 164, motor V6 3.0 de 260 CV, velocidad máxima superior a 250 km/h, tracción integral, dirección en las cuatro ruedas y techo plegable operado mediante sistema electrohidráulico. La marca estudió producir aproximadamente 2 mil unidades pero las dudas sobre rentabilidad frenaron el proyecto. El Chrysler Ghia, obra de Virgil Exner, fue presentado en el Salón de París de 1952 combinando parrilla cromada, trompa alargada, musculosos guardabarros traseros y cabina ovalada. Utilizaba motor HEMI V8 de 5.8 litros con 280 CV, asociado a caja automática, y solo se fabricó una unidad que fue subastada en 2011 por 841 mil euros, según reportó La Nación.
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