Ataques estadounidenses contra infraestructura iraní generan cortes de energía y escasez de agua
Los ataques estadounidenses contra infraestructura crítica iraní han intensificado su impacto económico tras expandir objetivos hacia puentes, túneles y sistemas de comunicación. Según reportes, al menos 60 personas han fallecido y más de 600 han resultado heridas en la última oleada de bombardeos.
- Ataques estadounidenses han causado cortes de energía, escasez de agua y combustible en Irán, afectando producción económica
- Al menos 60 muertos y más de 600 heridos en la oleada actual de bombardeos contra infraestructura iraní
- EE. UU. atacó puentes, túneles y líneas de comunicación; Trump amenazó con destruir centrales eléctricas si no hay acuerdo
Los ataques estadounidenses bajo el gobierno de Donald Trump han expandido significativamente su alcance en Irán, afectando no solo objetivos militares sino infraestructura civil crítica. Tras meses de ataques con impacto económico limitado, la situación cambió en las últimas semanas cuando Estados Unidos dirigió operaciones contra puentes, túneles, líneas de comunicación, estaciones ferroviarias y plantas desalinizadoras, según un recuento del Instituto para el Estudio de la Guerra.
El Ministerio de Salud de Irán reporta al menos 60 muertes y más de 600 heridos en esta oleada de ataques. Los bombardeos han causado cortes generalizados de energía, escasez de agua y combustible, y ralentizaciones en el comercio que, según analistas, están deprimiendo la producción económica. Las autoridades iraníes han intentado minimizar la gravedad de los ataques, afirmando que solo causaron interrupciones temporales del tráfico.
El presidente Trump ha amenazado con ampliar aún más los ataques si no se alcanza un acuerdo diplomático. En una entrevista con Fox News, Trump declaró que podría destruir la mayoría de los puentes iraníes en menos de una hora y amenazó con atacar centrales eléctricas. Los ataques reanudados el mes pasado sucedieron tras ataques iraníes contra buques en el estrecho de Ormuz, que rompieron el alto al fuego de abril pasado entre ambos países.
Los líderes iraníes mantienen posiciones firmes pese a la presión económica. Mohammad Bagher Ghalibaf, principal negociador iraní y presidente del Parlamento, declaró la semana pasada que la ecuación es de todo o nada, advirtiendo que si no se garantiza la seguridad iraní, ninguna infraestructura estará a salvo. Según analistas, aunque el creciente sufrimiento económico podría empujar a millones de iraníes más a la pobreza, esta presión no se ha traducido en avances diplomáticos, según reportó Prensa Libre.
Este artículo fue redactado con asistencia de IA a partir de fuentes públicas y está sujeto a revisión editorial de Ahora.