España registra 126.000 hectáreas quemadas por incendios desde enero de 2026
España enfrenta una crisis de incendios forestales sin precedentes en 2026. Hasta finales de julio, el país ha contabilizado 126.000 hectáreas quemadas, quintuplica de las 24.133 hectáreas del mismo período en 2025, según datos del Ministerio de Transición Ecológica. Dos grandes incendios activos, particularmente en Ávila y suroeste de Madrid, han devastado más de 18.000 hectáreas y obligado al desalojamiento o confinamiento de más de 63.000 personas.
- 126.000 hectáreas quemadas entre enero y julio de 2026, cinco veces más que en 2025.
- 32 grandes incendios registrados, muy superior a los 9 de media del último decenio en el mismo período.
- Más de 63.000 personas desalojadas o confinadas: 50.000 en el suroeste de Madrid, 5.000 evacuados en Ávila y 8.600 confinados.
España atraviesa su peor crisis de incendios forestales en años. Entre enero y julio de 2026 se han quemado 126.000 hectáreas, según datos provisionales del Ministerio de Transición Ecológica, cifra que quintuplica las 24.133 hectáreas registradas en el mismo período de 2025. En lo que va del año se han contabilizado 32 grandes incendios, muy por encima de los 9 registrados como promedio en el último decenio entre enero y julio.
Dos incendios activos concentran la atención de autoridades y equipos de extinción. Las cifras más recientes indican entre 13.000 y 15.000 hectáreas solo en la provincia de Ávila. El fuego ha obligado al desalojamiento de 30.000 personas en el suroeste de Madrid y al confinamiento de 20.000 en sus municipios. En Ávila se han evacuado más de 5.000 personas y confinado 8.600. El viernes, ambos incendios ya habían devastado en conjunto más de 18.000 hectáreas.
Las condiciones meteorológicas complicaron la situación durante la jornada anterior. El viento fuerte, con rachas de hasta 60 kilómetros por hora, el calor extremo y la baja humedad favorecieron el avance de los focos de fuego. Una mejoría en las condiciones atmosféricas durante la noche permitió reducir la intensidad de los incendios y avanzar en las labores de extinción, aunque se esperaba que las condiciones empeoraran durante el día.
Los dos incendios principales se mantenían próximos sin llegar a confluir, una circunstancia que las autoridades temían por la dificultad que habría generado para los equipos de control. Treinta y cinco carreteras permanecían cerradas el sábado, casi todas en el centro del país, en las provincias de Guadalajara, Ávila y Madrid. Según reportó ABC Color, la cantidad de terreno quemado continuaría aumentando en los días posteriores debido a los numerosos incendios que afectaban gran parte del territorio nacional.
Este artículo fue redactado con asistencia de IA a partir de fuentes públicas y está sujeto a revisión editorial de Ahora.
