Lula y Flávio Bolsonaro inician campaña presidencial brasileña con énfasis en seguridad
Luiz Inácio Lula Da Silva y Flávio Bolsonaro, principal hijo del expresidente Jair Bolsonaro, iniciaron sus respectivas campañas presidenciales el 16 de agosto en lugares cargados de simbolismo político, con la seguridad ciudadana como tema central en ambos discursos.
- Lula lanzó campaña en São Bernardo do Campo, bastión sindical donde se forjó como líder obrero
- Flávio Bolsonaro concentró seguidores en Copacabana con propuestas de mayor represión
- Ambos candidatos enfatizaron lucha contra criminalidad y organizaciones narcotraficantes
Luiz Inácio Lula Da Silva, de 80 años, buscó su cuarto mandato no consecutivo iniciando su campaña en el Estadio Municipal Primero de Mayo en São Bernardo do Campo, a las afueras de São Paulo, donde se forjó como sindicalista y lideró manifestaciones durante la dictadura militar entre 1964 y 1985. El Partido de los Trabajadores organizó caravanas de militantes desde distintos puntos de Brasil que prácticamente llenaron el estadio. Lula habló durante cerca de 40 minutos, destacando su trayectoria personal, iniciativas sociales de sus gobiernos y promesas futuras, entre ellas luchar contra los feminicidios y combatir el crimen organizado golpeando sus finanzas y capturando a sus líderes.
Flávio Bolsonaro, senador e hijo mayor del expresidente, eligió la ciudad de Río de Janeiro, bastión político familiar, concentrando seguidores en la orla de Copacabana. El candidato del Partido Liberal compareció con un chaleco antibalas bajo una camiseta amarilla con el mensaje "Mi partido es Brasil". Dedicó casi todo su primer discurso de campaña a atacar a Lula, a quien acusó de endeudar a familias, generar pérdidas en empresas públicas y ser blando en combate al narcotráfico. También denunció que "la corrupción llegó al despacho del presidente" en alusión a investigaciones contra Marco Aurélio Ribeiro, ex jefe de gabinete de Lula.
Flávio propuso medidas de mayor represión como bajar la mayoría penal a 16 años, castración química para pederastas, condenas de mínimo ocho años para robadores de celulares, y tratar bandas narcotraficantes como "terroristas", alineándose con la postura del Gobierno de Donald Trump. También defendió el legado de su padre Jair, actualmente inhabilitado, condenado por la Corte Suprema y en prisión domiciliaria tras tramar un golpe de Estado contra Lula tras perder las elecciones de 2022. Todos los sondeos indican que la elección se decidirá entre Lula y Flávio por un estrecho margen, según reportó ABC Color.
Este artículo fue redactado con asistencia de IA a partir de fuentes públicas y está sujeto a revisión editorial de Ahora.
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