Malvinas divide por megaproyecto de crianza de salmón con 16 sitios costeros
Un proyecto para desarrollar la salmonicultura industrial en las islas Malvinas con una producción proyectada de 50.000 toneladas anuales en 16 sitios dividió a los 3.500 habitantes del archipiélago. La iniciativa, de la empresa conjunta Unity Marine, promete 35 millones de libras anuales e inversión, pero enfrenta críticas sobre consecuencias ambientales en un ecosistema con krill, calamares, ballenas, delfines y cinco especies de pingüinos.
- Unity Marine propone producir 50.000 toneladas de salmón anuales en 16 sitios de las islas Malvinas
- Los beneficios calculados alcanzan 35 millones de libras por año y 133 puestos de trabajo, pero grupos locales reclaman referéndum
- Críticos advierten sobre impactos en fauna marina y cuestiona la capacidad científica de estudios de carga ambiental
Unity Marine, una asociación entre la pesquera local Fortuna y la danesa F-land ApS, propone lo que sería el mayor desarrollo industrial costero en la historia del archipiélago. Una evaluación encargada por el gobierno isleño estimó que una producción de 30.000 toneladas podría generar 35 millones de libras anuales y crear 133 empleos, cifras significativas para una comunidad de ese tamaño.
Sin embargo, Salmon Free Falklands, una organización creada por residentes para oponersi al proyecto, reclama un referéndum sobre la actividad. Sus integrantes perdieron confianza en la consulta pública que comenzó el 7 de agosto y se extiende hasta el 30 de octubre. Sally Poncet, miembro de la organización, cuestionó que los informes del gobierno utilicen datos proporcionados por Unity Marine que no pueden verificarse, y alertó sobre daños potenciales a la fauna marina por desechos de salmones.
Louise Cherrie, exintegrante de la autoridad de protección ambiental de Tasmania y asesora actual de Salmon Free Falklands, sostuvo que la capacidad de carga del ecosistema aún no fue determinada mediante un proceso científico riguroso. También señaló incertidumbre sobre cómo se eliminarían eventuales mortalidades masivas de peces en un archipiélago remoto. El gobierno isleño rechazó las objeciones y aclaró que los estudios buscan analizar escenarios para alimentar la discusión pública, no constituyen evaluaciones ambientales definitivas ni autorizaciones para proyectos específicos.
El conflicto tiene antecedentes judiciales. En 2022 el gobierno había rechazado la salmonicultura, pero Unity Marine obtuvo una revisión judicial argumentando que debía realizarse consulta previa en todo el archipiélago. Tierra del Fuego prohibió en 2021 la salmonicultura en sus aguas, aunque modificó la norma en diciembre de 2025 para permitir acuicultura sustentable en otras zonas. La nueva ley mantuvo específicamente la prohibición en aguas del Canal Beagle para proteger biodiversidad, según reportó La Nación.
Este artículo fue redactado con asistencia de IA a partir de fuentes públicas y está sujeto a revisión editorial de Ahora.