Víctor Antinori publica libro sobre el impacto de IA en el pensamiento de jóvenes
El tercer libro de Antinori, publicado en agosto, critica que estudiantes entreguen trabajos elaborados completamente por IA sin comprenderlos. Dirige la obra a padres y maestros.
- Víctor Antinori es ingeniero en Sistemas, abogado y especialista en ciberseguridad e IA con más de 30 años de experiencia docente
- Su libro "Mi hijo ya no piensa" reflexiona sobre cómo la IA está afectando el pensamiento crítico de jóvenes estudiantes
- Ha observado en aulas que estudiantes entregan trabajos generados completamente por IA sin haber leído ni entendido el contenido
Víctor Antinori, ingeniero en Sistemas, abogado y especialista en ciberseguridad e inteligencia artificial, lanzó en agosto su tercer libro titulado "Mi hijo ya no piensa", obra dirigida a padres y maestros. El título incluye el subtítulo "Cerebro primero, IA después. Cuando la tarea es perfecta y el pensamiento está vacío", reflejando la preocupación central del autor. Con más de 30 años de trayectoria académica impartiendo clases en distintas universidades panameñas, Antinori enfatiza: "Lo que me preocupa no es la inteligencia artificial; me preocupa que los muchachos dejen de pensar", según declaró a La Prensa.
Antinori comenzó su relación con la tecnología desde la infancia en el Instituto Fermín Naudeau y posteriormente estudió Ingeniería en Sistemas en la Universidad Tecnológica de Panamá. Su carrera se desenvolvió principalmente en el sector bancario, especializándose en tecnología, auditoría y seguridad informática. Sin embargo, fue la docencia la que lo llevó a convertirse en escritor: sus primeros dos libros, "IA para abogados" e "IA para profesionales", surgieron de observar que profesionales y estudiantes tenían dudas sobre cómo aplicar esta tecnología.
En las aulas ha presenciado un fenómeno preocupante: estudiantes presentan trabajos elaborados completamente por inteligencia artificial sin haber comprendido el contenido. Recuerda el caso de un estudiante que entregó un trabajo sobre la historia de los carniceros y la carne cuando la tarea consistía en investigar sobre bases de datos. Cuando Antinori preguntaba a los estudiantes sobre lo que escribían, respuestas como "no sabían" eran comunes. "Ni siquiera habían leído lo que entregaron", sostiene.
Para Antinori, el desafío radica en que "el cerebro funciona igual que un músculo: lo que no se ejercita se atrofia". Su principal reto al escribir fue hacer comprensibles temas complejos. "Si empiezas hablando de modelos de lenguaje, servidores, tokens o chips, pierdes al lector", explica. Para verificar que su contenido fuera accesible, utilizó a sus dos hijas, de 20 y 22 años, como lectoras de prueba: "Si ellas entendían lo que estaba explicando, sabía que iba por buen camino", comenta. Según reportó La Prensa.
Este artículo fue redactado con asistencia de IA a partir de fuentes públicas y está sujeto a revisión editorial de Ahora.