Gobierno estadounidense alega que colombiano intentó usar vehículo como arma en Maine
Autoridades federales justifican el tiroteo alegando que la víctima representaba una amenaza vehicular, mientras defensores de migrantes cuestionan la falta de cámaras corporales en los agentes involucrados.
- Markwayne Mullin, secretario del DHS, declara que el colombiano de 26 años usó su vehículo como arma cuando iba a ser detenido en Biddeford
- Senador Angus King demanda investigación transparente y señala que la víctima tenía orden de salida del país; critica ausencia de cámaras corporales
- Organizaciones de defensa de migrantes reportan que la víctima era miembro de la comunidad local con número de Seguro Social asignado
El Departamento de Seguridad Nacional estadounidense justificó el tiroteo del lunes 13 de julio alegando que el migrante colombiano intentó usar su vehículo como arma. Markwayne Mullin, secretario del DHS, señaló que cuando el sujeto iba a ser detenido en Biddeford 'usó el vehículo como arma', momento en el cual un agente del ICE respondió disparando. Esta versión contrasta con la de testigos presenciales que cuestionan la narración oficial de los hechos.
El senador demócrata por Maine, Angus King, exigió una investigación total, abierta y transparente del incidente. King detalló que el fallecido 'tenía una orden para salir del país'. Enfatizó además que, aparentemente, los agentes involucrados no portaban cámaras corporales, elemento que habría permitido registrar objetivamente lo ocurrido. Su demanda de transparencia refleja preocupaciones más amplias sobre la accountability en operativos migratorios.
Las organizaciones Maine Immigrants' Rights Coalition y Presente Maine difundieron un comunicado conjunto describiendo al colombiano como un miembro valioso de la comunidad local. Señalaron que tenía permiso de trabajo válido, poseía un número de Seguro Social asignado y había llegado a Maine para vivir y trabajar. Las organizaciones expresaron condolencias a la familia de la víctima y a quienes lloraban la pérdida, caracterizando el incidente como devastador e inaceptable.
Crystal Cron, directora ejecutiva de Presente Maine, criticó la respuesta y afirmó que la comunidad inmigrante estaba tomando medidas inmediatas para proteger y cuidar a la familia 'destrozada por la violencia estatal'. Demandó que el ICE no investigara sus propias acciones ni controlara la narrativa pública. Las organizaciones solicitaron una investigación rápida, independiente y transparente que incluyera preservación de grabaciones de cámaras corporales, de vigilancia, comunicaciones y otras pruebas. Las similitudes entre este tiroteo y el ocurrido con Lorenzo Salgado Araujo en Texas ha intensificado el escrutinio sobre prácticas operativas del ICE, según reportó El Universal.
Este artículo fue redactado con asistencia de IA a partir de fuentes públicas y está sujeto a revisión editorial de Ahora.


