Milei enfrenta el dilema entre seguir bajando la inflación o reactivar el consumo
Bancos de Wall Street piden acelerar el crédito y el consumo, pero el Gobierno argentino sostiene que no cambiará el rumbo hasta que la inflación baje del 1% mensual.
- Las consultoras estiman la inflación de junio de 2026 en torno al 1,8%, el dato más bajo en meses.
- Wall Street pide flexibilizar la política monetaria, pero Milei no cambiará el rumbo hasta bajar del 1% mensual.
- Las proyecciones apuntan a una inflación cercana al 30% y un dólar por encima de 1.600 pesos a fin de año.
La economía argentina enfrenta un dilema de política que marca la agenda del gobierno de Javier Milei. Las consultoras estimaron la inflación de junio de 2026 en torno a 1,8% y 1,9%, con algunas mediciones que llegaron hasta 2,1%. La consultora Libertad y Progreso midió 1,8%, con un acumulado anual cercano al 16,7%, lo que representaría el registro mensual más bajo en varios meses.
El debate central gira en torno al ritmo de la desinflación. Bancos de Wall Street reclaman flexibilizar la política monetaria para acelerar el consumo y el crédito, pero Milei insiste en no modificar el rumbo hasta que la inflación se ubique por debajo del 1% mensual.
Las proyecciones para el cierre del año, según el Relevamiento de Expectativas de Mercado del Banco Central y analistas privados, apuntan a una inflación cercana al 30% y a un dólar por encima de los 1.600 pesos, en un contexto de mejora del riesgo país.
Detrás de las cifras aparece la pregunta sobre el reparto sectorial del ajuste. La sostenibilidad de la desinflación depende de indicadores reales como el consumo, los salarios, el empleo formal y la actividad de la industria pyme, en un escenario donde persiste el interrogante sobre si la baja de precios se apoya en una recesión del consumo.
Este artículo fue redactado con asistencia de IA a partir de fuentes públicas y está sujeto a revisión editorial de Ahora.

