Kaylee Hottle falleció tras complicaciones de accidente automovilístico en Maryland
La actriz Kaylee Hottle, conocida por interpretar a Jia en las películas de Godzilla vs. Kong, murió el 21 de julio a los 18 años tras sufrir un accidente de tránsito en Maryland. Falleció durante el traslado hospitalario cuando su corazón se detuvo en el camino.
- Kaylee Hottle viajaba como acompañante en un Honda Accord de 1995 cuando el conductor se salió del camino y chocó contra una zanja; fue trasladada en ambulancia pero falleció por paro cardíaco
- La actriz nació en Atlanta, Georgia, en seno de familia con cuatro generaciones de personas sordas y tuvo como lengua materna la Lengua de Señas Americana
- Interpretó a Jia en Godzilla vs. Kong (2021) y Godzilla x Kong: El nuevo imperio (2024), convirtiéndose en referente de representación para la comunidad sorda
Kaylee Hottle, actriz estadounidense, falleció el 21 de julio a los 18 años tras un accidente automovilístico en Maryland. Nació en Atlanta, Georgia, en el seno de una familia con varias generaciones de personas sordas y comenzó su trabajo en medios a los nueve años con spots publicitarios, incluyendo un anuncio para Glide, aplicación de mensajería en video utilizada por la comunidad con discapacidad auditiva.
Viajaba como acompañante en un Honda Accord del año 1995 cuando el conductor se salió del camino y chocó contra una zanja al costado de la ruta durante las primeras horas de la mañana. Fue trasladada a un hospital cercano pero falleció durante el trayecto cuando su corazón se detuvo. Su padre, Joshua Hottle, quien también es persona con discapacidad auditiva, confirmó el fallecimiento en una transmisión en vivo en lenguaje de señas desde Texas, donde se encontraba al recibir la noticia.
En 2021 interpretó a Jia en Godzilla vs. Kong, adolescente que se comunicaba con Kong a través de lenguaje de señas en la Isla Calavera. Repitió el rol en 2024 en Godzilla x Kong: El nuevo imperio y actuó en un episodio de la cuarta temporada de Magnum P.I. como el personaje Joon.
Uno de los momentos más emblemáticos de su desempeño ocurrió cuando su personaje, durante una noche de tormenta en una embarcación, se despertó y caminó hacia la cubierta exterior. Frente a frente con Kong encadenado y enfurecido, extendió su mano hasta tocar el dedo del animal, logrando calmarlo momentáneamente mientras explicaba mediante lenguaje de señas que la criatura estaba triste y enojada por no comprender las intenciones de los humanos.
Su trabajo fue ampliamente aplaudido por críticos y organizaciones sociales por visibilizar a la comunidad sorda en producciones cinematográficas de gran presupuesto sin caer en estereotipos. Su rol demostró que la comunicación mediante lenguaje de señas podía ser un eje central narrativo y emocional en el cine de acción, según reportó La Nación.
Este artículo fue redactado con asistencia de IA a partir de fuentes públicas y está sujeto a revisión editorial de Ahora.


