Museo Larco celebra 100 años preservando patrimonio prehispánico peruano
La institución, ubicada en una casona virreinal del siglo XVIII en Lima, mantiene el espíritu divulgativo de su fundador y permite acceso público a su depósito con más de 30 mil cerámicas de culturas prehispánicas.
- Museo Larco fue fundado el 28 de julio de 1926 en la Hacienda Chiclín por Rafael Larco Hoyle, trasladándose a Pueblo Libre en 1956
- Alberga 50 mil piezas prehispánicas, incluyendo más de 30 mil cerámicas de culturas Cupisnique, Virú, Nasca, Mochica, Huari, Chimú y Chancay
- Mantiene política de acceso público a su depósito, permitiendo a investigadores y visitantes examinar de cerca las colecciones, conservando el principio divulgativo de su fundador
El Museo Larco conmemora cien años de existencia desde su fundación el 28 de julio de 1926 en la Hacienda Chiclín, en la costa de La Libertad. Rafael Larco Hoyle, hijo del coleccionista Rafael Larco Herrera, concibió la institución no solo como una colección privada, sino como un museo público destinado a que los habitantes reconocieran su patrimonio ancestral.
Larco regresó al Perú en 1923 tras completar estudios en Estados Unidos en administración, finanzas e ingeniería, trayendo consigo el interés de la época en la formación de grandes museos. Fundó la institución durante el movimiento indigenista, cuando existía renovado interés por reconocer la cultura propia como base de identidad nacional. Con apoyo de su padre, inició su colección con adquisiciones de piezas norteñas provenientes de los valles de Virú y Moche, particularmente interesado en la cultura Mochica, que considera expresión del desarrollo civilizatorio, agrícola y religioso de la costa norte.
En 1956, el museo se trasladó a una casona virreinal del siglo XVIII ubicada en Pueblo Libre, Lima, donde permanece actualmente rodeado de jardines y buganvilias. La institución alberga 50 mil piezas prehispánicas en sus salas y más de 30 mil cerámicas en su depósito, incluyendo ejemplares Cupisnique, Virú, Salinar, Nasca, Mochica, Huari, Chancay y otras culturas. A diferencia de la mayoría de museos mundiales, el Museo Larco permite acceso público a su depósito, donde investigadores nacionales e internacionales pueden examinar de cerca cada pieza en sus vitrinas.
Ulla Holmquist Pachas, arqueóloga, museóloga y directora actual de la institución, explica que Larco entendió el museo como una gran biblioteca o centro del saber, donde cada pieza funciona como un libro abierto. Este espíritu permanece vigente, manteniendo la visión vanguardista del fundador de compartir el conocimiento ancestral con el público. Según reportó El Comercio, la colección continúa siendo consultada por investigadores de todo el mundo interesados en las civilizaciones prehispánicas andinas.
Este artículo fue redactado con asistencia de IA a partir de fuentes públicas y está sujeto a revisión editorial de Ahora.