Nicaragua aprueba reforma electoral que impide participación de partidos opositores
El gobierno nicaragüense avanza en la aprobación de una reforma electoral que busca cerrar el paso a la oposición en comicios venideros, en medio de condenas internacionales por erosión democrática.
- La Asamblea Nacional aprobará reformas en la primera semana de agosto para impedir que partidos opositores compitan en elecciones
- Daniel Ortega descartó realizar comicios con participación de adversarios a los que acusó de estar al servicio de Estados Unidos
- Organismos internacionales como la ONU condenaron la iniciativa por restricciones a libertades fundamentales y erosión del Estado de derecho
La Asamblea Nacional de Nicaragua, controlada por el gobierno, y la autoridad electoral comenzaron a definir cambios legales que permitirían prohibir la participación de partidos opositores en futuras elecciones. La copresidenta Rosario Murillo señaló que las reformas pretenden cerrar el paso a comicios que denomina "orientados por Estados Unidos" y serán sometidas a votación en la primera semana de agosto.
El presidente Daniel Ortega, en el poder desde hace casi dos décadas, descartó públicamente realizar elecciones donde compitan sus adversarios, a los que acusó de "vendepatrias" al servicio de Washington. El jefe del Congreso, Gustavo Porras, afirmó que las leyes apuntarán a "no dejar ni un resquicio" para la "manipulación de los imperios y sus lacayos" en las votaciones.
El Alto Comisionado de la ONU para los Derechos Humanos, Volker Türk, instó al gobierno a "restablecer el Estado de derecho" y permitir que "todas las personas de cualquier tendencia política puedan votar". Türk advirtió que los recientes acontecimiento acentúan "las graves restricciones a las libertades fundamentales, el desmantelamiento del espacio cívico y la erosión constante del Estado de derecho".
Líderes opositores en el exilio indicaron que Ortega teme perder en una elección competitiva. Félix Maradiaga, exaspirante presidencial y exdetenido político exiliado en Estados Unidos, señaló que con su reforma Ortega reconoce que la oposición "aún le disputa el país". Juan Sebastián Chamorro, coordinador de un movimiento político en el exilio, afirmó que Ortega busca "convertir a Nicaragua en un país de partido único como China, Corea del Norte y Cuba".
Según reportó El Universal, estas reformas se producen tras casi dos décadas de gobierno de Ortega, quien ha ganado reelecciones cuestionadas. En los últimos comicios, hace cinco años, encarceló opositores y ganó ampliamente sin rivales. Washington advirtió que no se quedaría de "brazos cruzados" ante los planes del régimen nicaragüense.
Este artículo fue redactado con asistencia de IA a partir de fuentes públicas y está sujeto a revisión editorial de Ahora.



