Panamá retira embajador de Nicaragua tras rechazo a eliminación de elecciones
El Gobierno panameño rechazó las declaraciones del presidente Daniel Ortega sobre la supresión de elecciones en Nicaragua, considerándolas un agravio a principios democráticos. Panamá se suma así a Costa Rica y Estados Unidos en la condena de la medida.
- Panamá retiró a su embajador Eddy Davis Rodríguez de Managua tras declaraciones de Ortega sobre eliminación de elecciones
- Daniel Ortega anunció durante acto del 47 aniversario de la revolución sandinista que no volverán a haber elecciones en Nicaragua
- Cancillería panameña consideró que suprimir el voto representa un fuerte agravio a la democracia y se alineó con críticas de Costa Rica y EE.UU.
El presidente nicaragüense Daniel Ortega declaró el pasado domingo durante la conmemoración del 47 aniversario de la revolución sandinista que en Nicaragua «no volverán a haber elecciones para que por allí intenten ellos (oposición) atrapar el Gobierno, atrapar el poder». Esta afirmación desencadenó una respuesta inmediata del Ejecutivo panameño, que convocó a consultas en la Ciudad de Panamá al embajador Eddy Davis Rodríguez, efectivamente retirando a su representante diplomático de Managua y rebajando el nivel de las relaciones bilaterales.
La Cancillería panameña emitió un comunicado rechazando las declaraciones de Ortega, argumentando que «el voto constituye el principal mecanismo mediante el cual los ciudadanos expresan libremente su voluntad» y que «suprimir» este derecho «fundamental» representa «un fuerte agravio» a principios democráticos. Panamá reafirmó «su compromiso con la democracia, el respeto al orden constitucional, las libertades fundamentales, el pluralismo político y la decisión soberana de los pueblos».
Nicaragua respondió a través de su Ministerio de Relaciones Exteriores diciendo que la nota panameña «objetivamente lesiona nuestros principios y valores de soberanía y dignidad nacional». El Gobierno sandinista rechazó lo que consideró una intervención en asuntos internos, reiterando que «la soberanía de nuestro pueblo no se discute, se defiende con los argumentos propios de nuestra Constitucionalidad y Jurisprudencia». Panamá se suma así a Costa Rica y al secretario de Estado estadounidense Marco Rubio en la crítica a la medida de Ortega, quien acusó al gobernante nicaragüense de haber mostrado su «verdadera naturaleza autoritaria».
Ortega y su esposa Rosario Murillo, designada copresidenta desde febrero de 2025 a través de una reforma constitucional, gobiernan Nicaragua en medio de denuncias internacionales de fraudes electorales y de haber eliminado a la oposición. Nicaragua debía celebrar elecciones generales en noviembre de 2026, pero enmiendas constitucionales ampliaron el período presidencial, trasladando teóricamente los comicios a noviembre de 2027, según reportó ABC Color.
Este artículo fue redactado con asistencia de IA a partir de fuentes públicas y está sujeto a revisión editorial de Ahora.
Cómo cubren este mismo hecho otros medios de la región:

