Norma Ramírez abre «La Fritanga» en Las Vegas con cocina nicaragüense
A metros del brillo de los casinos y hoteles de Las Vegas, Norma Rosa Ramírez materializó su sueño con un restaurante que sirve fritanga y nacatamales, luego de una trayectoria de quince años lidiando con problemas de salud.
- Norma Rosa Ramírez, nacida en El Viejo, Chinandega, emigró sola en 1990 dejando a sus ocho hijos con su madre tras la muerte de su esposo en accidente vehicular.
- Tras vivir en la calle en Las Vegas en 1996, trabajó en construcción, McDonald's, hotelería y limpieza de casinos hasta comenzar a vender nacatamales en 1998 tras obtener estatus de protección temporal.
- En 2026 enfrenta diagnóstico de cáncer de esófago detectado a tiempo, pero continúa supervisando «La Fritanga» diariamente a las 5:00 a.m. con apoyo de sus hijas y colaboradores.
Norma Rosa Ramírez, nacida en El Viejo, Chinandega, fundó «La Fritanga», un restaurante nicaragüense en Las Vegas que abrió sus puertas en mayo de 2025, a pocos minutos del bullicioso Strip con sus casinos y hoteles de lujo. El negocio representa el culmen de una trayectoria de treinta años marcada por adversidad, determinación y fe.
Ramírez emigró sola de Nicaragua en 1990 tras la muerte de su esposo en un accidente automovilístico, dejando a sus ocho hijos pequeños al cuidado de su madre. Viajó a Guatemala hasta 1995, luego pasó un año en México donde fue contratada como niñera, cruzando finalmente de Tijuana a San Diego en 1996. Cuando la familia que la empleaba regresó a México, ella decidió permanecer en Las Vegas, inicialmente sin hogar ni contactos.
Una mujer mexicana le ofreció hospedaje y le dijo algo que Ramírez nunca olvidó: «Dios te trajo a Las Vegas con un propósito». Con esa convicción, trabajó en construcción, McDonald's, hoteles, cuidado de ancianos y su propia compañía de limpieza. Tras el huracán Mitch en 1998, obtuvo Estatus de Protección Temporal y comenzó a limpiar dos casinos ocho horas en cada uno. Fue entonces cuando comenzó a vender nacatamales entre otros nicaragüenses que se reunían en Las Vegas, ampliando gradualmente su negocio.
La trayectoria de Ramírez ha estado acompañada de batallas de salud. En 2011 le diagnosticaron precáncer de colon, en 2020 tras COVID-19 le detectaron tres tumores pulmonares que causaron neuropatía periférica y fibromialgia, y en 2026 recibió diagnóstico de cáncer de esófago, aunque dice fue detectado a tiempo. Pese a ello, se levanta cada día a las 5:00 a.m. para supervisar la cocina de «La Fritanga», manteniendo su sonrisa y el amor por la comida nicaragüense. «Mi fe ha sido puesta en Dios. Él es el que tiene la última palabra», asegura, dividiendo su tiempo entre el restaurante y chequeos médicos con apoyo de sus hijas y colaboradores que la cuidan cuando su salud falla, según reportó Confidencial.
Este artículo fue redactado con asistencia de IA a partir de fuentes públicas y está sujeto a revisión editorial de Ahora.


