Arena y FMLN oficializan candidatos para elecciones presidenciales en El Salvador
Los partidos tradicionales salvadoreños designaron este domingo a sus candidatos para los comicios presidenciales de febrero próximo, en los que Nayib Bukele busca un tercer mandato que extendería su gobierno hasta 2033.
- Mayteé Iraheta (Arena) y Rafael Aguirre (FMLN) fueron designados candidatos presidenciales salvadoreños el domingo
- Bukele mantiene aprobación superior al 80% tras reducir violencia de pandillas y fue proclamado hace dos semanas para tercer mandato
- Amnistía Internacional denuncia graves violaciones durante estado de excepción, con aproximadamente 92.000 personas encarceladas sin orden judicial
Los partidos Arena y FMLN designaron este domingo a sus candidatos para competir contra el presidente Nayib Bukele en las elecciones presidenciales salvadoreñas de febrero próximo. La exdiputada Mayteé Iraheta representará a Arena mientras que el líder sindical Rafael Aguirre competirá por el FMLN, aunque ambos enfrentan escasas posibilidades de vencer al mandatario.
Bukele, publicista de 45 años, fue proclamado hace dos semanas por su partido Nuevas Ideas para buscar un tercer mandato que extendería su presidencia hasta 2033. El mandatario mantiene una aprobación superior al 80% tras su ofensiva contra las pandillas, que había convertido a El Salvador en el país más violento del mundo. El presidente rompió en 2019 con tres décadas de bipartidismo cuando se impuso con el 53% de los votos con respaldo de jóvenes y ciudadanos descontentos con los partidos tradicionales.
Iraheta presentó su plan como continuación de los avances en seguridad pero enfocado en un mayor progreso colectivo, no solo para un sector específico. Por su parte, Aguirre enfatizó la necesidad de un diálogo nacional. Bukele impulsa una controvertida reforma constitucional que permite la reelección indefinida.
Organizaciones internacionales como Amnistía Internacional denuncian que la ofensiva de seguridad bajo estado de excepción ha derivado en graves violaciones que podrían constituir crímenes de lesa humanidad. Los críticos acusan a Bukele de autoritario por controlar todos los poderes del Estado, mientras grupos de derechos humanos señalan que el régimen de excepción ha servido para encarcelar a aproximadamente 92.000 personas sin orden judicial y silenciar a opositores, según reportó El Universal.
Este artículo fue redactado con asistencia de IA a partir de fuentes públicas y está sujeto a revisión editorial de Ahora.
