Perú estrena gobierno el 28 de julio con crisis de legitimidad
Tras cuatro presidentes en poco más de un año, la transición llega precedida de la abstención más alta en dos décadas y de una Generación Z distanciada de las urnas.
- El nuevo gobierno peruano asume el 28 de julio de 2026 tras la segunda vuelta del 7 de junio entre Keiko Fujimori y Roberto Sánchez.
- La transición sigue a una etapa de inestabilidad con cuatro mandatarios en poco más de un año.
- La segunda vuelta habría registrado el mayor nivel de votos nulos y blancos en 20 años, con marcado desinterés juvenil.
Perú celebró elecciones generales el 12 de abril de 2026, por primera vez en más de tres décadas con un Congreso bicameral. La segunda vuelta se realizó el 7 de junio, entre la conservadora Keiko Fujimori y el izquierdista Roberto Sánchez. El 23 de junio, los votos a favor de Fujimori superaron a los pendientes de conteo, proyectándose su victoria, aunque la proclamación oficial y vinculante corresponde al Jurado Nacional de Elecciones (JNE) y no al conteo de la ONPE. El nuevo gobierno asume el 28 de julio de 2026, día de Fiestas Patrias.
La transición ocurre tras una etapa de fuerte inestabilidad institucional. Dina Boluarte fue destituida en octubre de 2025; José Jerí asumió el 10 de octubre de 2025 y fue destituido el 17 de febrero de 2026; desde entonces José María Balcázar ejerce la presidencia interina. En poco más de un año, el país tuvo un carrusel de mandatarios que erosionó la confianza ciudadana en las instituciones.
El origen del nuevo gobierno queda marcado por señales de desafección. Según reportes, la segunda vuelta registró el mayor porcentaje de votos nulos y blancos en 20 años, un indicador de rechazo a las opciones disponibles. Organismos como el PNUD y el IEP advirtieron que la mayoría de la Generación Z no pensaba votar por ningún candidato, lo que refuerza el diagnóstico de una crisis de legitimidad.
El desafío del gobierno entrante será construir gobernabilidad sobre una base de apoyo debilitada, en un Congreso renovado y con una ciudadanía escéptica. La combinación de alta abstención, votos nulos y desinterés juvenil dibuja el escenario más adverso para un mandato que apenas comienza.
Este artículo fue redactado con asistencia de IA a partir de fuentes públicas y está sujeto a revisión editorial de Ahora.


