Perú suma 8 presidentes en una década: cómo opera la vacancia
La ambigua causal de incapacidad moral y un presidencialismo con rasgos parlamentarios explican la rotación permanente en Palacio de Gobierno.
- El Congreso destituyó a José Jerí el 17 de febrero de 2026 y José María Balcázar asumió la Presidencia interina.
- La causal de incapacidad moral y la sucesión parlamentaria explican la rotación de presidentes.
- Las elecciones generales serán el 12 de abril de 2026, primeras con Congreso bicameral en décadas.
El 17 de febrero de 2026, el Congreso del Perú destituyó a José Jerí tras aprobar una moción de censura. Al día siguiente eligió como presidente del Congreso a José María Balcázar, de Perú Libre, quien por sucesión constitucional asumió la Presidencia de la República de manera interina, con mandato hasta el 28 de julio de 2026. Con este relevo, Perú acumula, según distintos conteos periodísticos, entre ocho y nueve jefes de Estado en apenas una década.
El corazón del problema es la causal de permanente incapacidad moral, prevista en la Constitución de 1993. Es tan ambigua que se ha convertido en una herramienta política casi ilimitada: no exige un delito probado ni un proceso judicial previo, basta con reunir los votos en el Parlamento, tradicionalmente 87 de 130. Esa vaguedad transforma la vacancia en una suerte de moción de censura al presidente, más propia de un régimen parlamentario que del sistema presidencialista que Perú dice tener.
El diseño institucional agrava el choque de poderes. El presidente puede, bajo ciertas condiciones, disolver el Congreso; y el Congreso puede vacar al presidente o negarle la confianza a su gabinete. Cuando ambos poderes se enfrentan sin mayorías estables, el resultado es una guerra de desgaste. Desde 2016 esa dinámica alcanzó a Pedro Pablo Kuczynski, Manuel Merino, Martín Vizcarra, Pedro Castillo, Dina Boluarte y ahora José Jerí, quien había asumido en octubre de 2025 tras la salida de Boluarte.
Cuando cae el presidente y no hay vicepresidentes disponibles, la línea de sucesión recae en el presidente del Congreso. Por eso quien controla la Mesa Directiva del Parlamento controla, en los hechos, la llave de Palacio de Gobierno. Así llegó Balcázar: primero fue elegido titular de la Mesa Directiva y, en consecuencia, se convirtió en jefe de Estado interino. Conviene desmontar dos mitos: no se trata de golpes militares, sino de procesos formalmente legales; y no siempre hay elecciones anticipadas, ya que la lógica ha sido completar el período con sucesores del propio Parlamento, lo que perpetúa el problema.
La inestabilidad desemboca ahora en un momento de definición. El Jurado Nacional de Elecciones fijó las elecciones generales para el domingo 12 de abril de 2026, en las que se elegirá presidente, vicepresidentes, senadores, diputados y representantes al Parlamento Andino. Es la primera vez en décadas que Perú vota con un Congreso bicameral, reinstaurado tras un referéndum. Se han inscrito más de 30 candidaturas presidenciales, según la ONPE, un síntoma de la fragmentación partidaria que alimenta la crisis. Una base de datos comparada de todas las mociones de vacancia y de confianza desde 2016 demostraría empíricamente si la incapacidad moral se usa como instrumento de negociación política, y cuánto presupuesto quedó sin ejecutar con cada cambio de gobierno.
Este artículo fue redactado con asistencia de IA a partir de fuentes públicas y está sujeto a revisión editorial de Ahora.