Grupos opositores nicaragüenses piden presión internacional contra Daniel Ortega por descartar elecciones
Grupos de disidentes nicaragüenses desnacionalizados en el exilio exigieron a la comunidad internacional que aplique máxima presión política y diplomática contra el régimen de Daniel Ortega tras el anuncio del mandatario de descartar procesos electorales que amenacen el control del oficialismo.
- Ortega declaró durante la conmemoración del 47 aniversario de la revolución sandinista el 19 de julio que no permitirá procesos electorales que pongan en riesgo el control del oficialismo
- El movimiento Unamos, integrado por opositores desnacionalizados como la exguerrillera Dora María Téllez, señaló que desde 2007 el Gobierno sandinista ha impedido elecciones libres
- El régimen había encarcelado en 2021 a todos los aspirantes presidenciales de la oposición, líderes políticos, periodistas, sacerdotes y activistas antes de cancelar los partidos políticos restantes
Durante la celebración del 47 aniversario de la revolución sandinista el 19 de julio, Daniel Ortega, exguerrillero de 80 años que gobierna Nicaragua desde 2007, aseguró que no permitirá procesos electorales que arriesguen el control del oficialismo sobre las instituciones. El anuncio generó respuestas de grupos opositores que demandaron intervención internacional.
El movimiento Unamos, integrado por disidentes nicaragüenses exiliados entre los que figura la histórica exguerrillera Dora María Téllez —desnacionalizada tras ser encarcelada y desterrada a Estados Unidos por delitos de traición a la patria—, señaló que desde que Ortega retornó al poder en 2007, el Gobierno sandinista ha obstaculizado sistemáticamente las elecciones democráticas. Acusaron al régimen de revelar su naturaleza tiránica al descartar electoralmente.
En 2021, previo a las últimas elecciones presidenciales, el oficialismo encarceló a todos los aspirantes presidenciales de la oposición, así como a líderes políticos, periodistas, sacerdotes, líderes sociales y activistas. Posteriormente eliminaron a los partidos políticos que aún permanecían, según reportó la coalición opositora.
Unamos enfatizó que la cancelación anticipada de las elecciones programadas para 2027 demuestra el temor del régimen a una competencia democrática genuina, pese a que el Ejecutivo controla todas las instituciones y ejerce represión sobre la población. El grupo consideró que esta confesión pública de vulnerabilidad indica que la resistencia del pueblo nicaragüense está produciendo resultados.
Ortega gobierna Nicaragua en medio de acusaciones de fraude electoral, persecución política y eliminación de rivales para evitar competencia. Desde 2017 ejerce el poder junto a Rosario Murillo, su esposa, quien fue designada copresidenta en febrero de 2025 tras una reforma constitucional que amplió sus atribuciones y consolidó el control del matrimonio, según reportó ABC Color.
Este artículo fue redactado con asistencia de IA a partir de fuentes públicas y está sujeto a revisión editorial de Ahora.



