Estacionar con llantas giradas acelera desgaste irregular de neumáticos y componentes
Especialistas en mecánica advierten que estacionar el automóvil con las llantas giradas durante periodos extensos provoca desgaste desigual de neumáticos y afecta componentes de dirección y suspensión.
- Girar el volante modifica la geometría de la dirección e inclina las ruedas, concentrando el peso sobre una zona reducida del neumático
- El desgaste desigual y el daño a rótulas y amortiguadores puede ser más evidente en vehículos de marcas como Mercedes-Benz y BMW
- En vehículos con dirección asistida hidráulica, mantener el volante contra el tope acelera deterioro de juntas y favorece fugas
Estacionar el automóvil con las llantas giradas durante períodos prolongados provoca un desgaste irregular de los neumáticos y afecta algunos componentes de la dirección y la suspensión, debido a que el peso del vehículo no se distribuye uniformemente sobre la superficie de contacto.
El mecánico español Juan José Ebenezer, de Talleres Ebenezer, explicó que al girar el volante, la geometría de la dirección modifica ligeramente la inclinación de las ruedas. Esta posición concentra el peso sobre una zona reducida del neumático, provocando un desgaste desigual. El especialista señaló que este efecto puede ser más evidente en determinados modelos de marcas como Mercedes-Benz y BMW. Dejar el vehículo estacionado durante semanas con las llantas giradas podría desgastarlas de manera significativa y perjudicar las rótulas y los amortiguadores.
En los vehículos equipados con dirección asistida hidráulica, se recomienda no mantener el volante contra el tope durante las maniobras, ya que la presión generada podría acelerar el deterioro de las juntas y favorecer la aparición de fugas.
Esta recomendación presenta una excepción importante: cuando se estaciona en una pendiente pronunciada junto a un sardinel. En esos casos, girar las llantas puede impedir que el vehículo avance sin control si falla el freno de estacionamiento. En pendientes cuesta abajo, las llantas deben apuntar hacia el sardinel; cuesta arriba, deben orientarse en sentido contrario, según reportó El Comercio.
Este artículo fue redactado con asistencia de IA a partir de fuentes públicas y está sujeto a revisión editorial de Ahora.