Milei insulta a Lula y Brasil retira embajador de Argentina
La crisis diplomática entre Argentina y Brasil alcanzó su peor nivel en décadas tras los insultos de Milei contra Lula y su apoyo explícito al candidato Flávio Bolsonaro en la campaña electoral brasileña.
- Milei viajó a São Paulo el 24 de julio para apoyar la campaña de Flávio Bolsonaro e insultó públicamente a Lula llamándolo «presidiario», «ladrón» y «corrupto»
- Brasil llamó a consultas a su embajador el 26 de julio y el martes anunció que rebajaba relaciones diplomáticas a nivel de encargado de negocios
- Analistas señalan que Milei busca consolidar liderazgo en la derecha regional, desviar atención de problemas internos y debilitar la cohesión del Mercosur
El presidente argentino Javier Milei viajó a São Paulo el 24 de julio para participar en el lanzamiento de la campaña presidencial de Flávio Bolsonaro, hijo del expresidente Jair Bolsonaro. Durante esa visita evitó contacto con el gobierno brasileño y aprovechó actos de la oposición para atacar al presidente Lula da Silva, a quien calificó como «presidiario», «ladrón» y «corrupto», además de acusarlo de «despilfarra» dinero público. Milei también cuestionó al juez Alexandre de Moraes del Supremo Tribunal Federal y respaldó a Bolsonaro como el único candidato capaz de «parar a la basura socialista» en las urnas.
Tras regresar a Argentina, Milei intensificó sus insultos contra Lula en entrevistas posteriores, argumentando que el mandatario brasileño fue «liberado por una falla del procedimiento» y no por inocencia. El 26 de julio Brasil convocó a consultas a su embajador en Buenos Aires, Julio Bitelli, y el canciller Mauro Vieira se reunió con el embajador argentino. El martes, Brasil comunicó la rebaja de relaciones diplomáticas a nivel de encargado de negocios y anunció que su embajador no regresaría a Buenos Aires, dejando en manos de Argentina la decisión de mantener a su representante en Brasilia.
El gobierno argentino lamentó la decisión mediante un comunicado en el que expresó que Brasil se aislaba «por cuestiones puramente ideológicas». Francesco Tucci, internacionalista de la Universidad Peruana de Ciencias Aplicadas, identifica tres objetivos en la estrategia de Milei: reforzar su narrativa de «batalla cultural» contra el socialismo en América Latina para posicionarse como referente de la derecha regional, desviar atención de problemas domésticos como el ajuste económico y tensiones parlamentarias, y debilitar la cohesión del Mercosur al confrontar a su principal socio comercial.
Este artículo fue redactado con asistencia de IA a partir de fuentes públicas y está sujeto a revisión editorial de Ahora.