Aquatrekking: senderismo con inmersión en agua en ambientes naturales
El aquatrekking es una experiencia turística que se practica cerca de fuentes naturales de agua como lagunas, cascadas, quebradas y arroyos. A diferencia del senderismo tradicional, requiere interacción directa con el agua y ofrece mayor dificultad física. Se diferencia del barranquismo en que no exige rappel ni uso de cuerdas, lo que la convierte en una actividad más accesible para quienes buscan aventura y conexión con la naturaleza.
- Combina senderismo con progresión acuática sin necesidad de cuerdas ni rappel
- Ofrece beneficios físicos como descompresión vertebral, mejora articular y equilibrio, además de tranquilidad mental
- Requiere equipo de seguridad específico y guías calificados; se aconseja condición física básica
Jean Filipe, guía e instructor de Aquatrekking Jaguariaíva en Paraná, Brasil, explica que esta actividad ofrece una interacción mucho mayor con el agua respecto al senderismo tradicional. A diferencia del barranquismo o canyoning, no requiere hacer rappel ni usar cuerdas, lo que la convierte en una experiencia más accesible. Los circuitos se sitúan cerca de lugares de interés histórico, ambiental o cultural, lejos de grandes ciudades, lo que permite vivir la experiencia con mayor intensidad.
La popularidad reciente del aquatrekking radica en que combina ocio, actividad física y conexión con la naturaleza. Los participantes suelen destacar que el entorno fomenta una sensación de tranquilidad y paz mental única. Durante los recorridos, los aventureros se enfrentan a pequeños desafíos mentales y físicos. Investigación académica demuestra que estar dentro o cerca de una masa de agua provee ventajas particulares para calmar la mente, disminuir la fatiga mental y promover la relajación.
El esfuerzo físico requerido es considerable. Julio César Narváez Camejo, guía de aquatrekking en el Bosque Protector Cerro Azul en Guayaquil, Ecuador, señala que a veces hay que ir contracorriente y exigir mayor fuerza a las piernas. Por eso uno de los requisitos es no ser sedentario y contar con un nivel básico de condición física. La médica deportóloga Alejandra Hintze añade que sumergirse en agua descomprime las vértebras y la espalda, mejora el rango articular y trabaja el equilibrio, la fuerza dorsal y la circulación sanguínea.
El equipamiento específico es esencial para la seguridad: calzado con buen agarre para caminar sobre rocas, casco (según la ruta), chaleco salvavidas y ropa ligera que se pueda mojar. Jean Filipe enfatiza que la actividad debe realizarse siempre con guías calificados, teniendo en cuenta las condiciones meteorológicas y los niveles del río. Antes de la excursión es fundamental mantener buena hidratación y llevar una dieta equilibrada durante los días previos; el día del recorrido se recomienda desayuno o almuerzo ligero, evitando alimentos grasosos y bebidas alcohólicas, según reportó La Nación.
Este artículo fue redactado con asistencia de IA a partir de fuentes públicas y está sujeto a revisión editorial de Ahora.

