Estados Unidos ofrece 15 millones de dólares por información sobre mecanismos financieros del CGRI iraní
El Departamento de Estado amplió la recompensa del programa Rewards for Justice para incluir información sobre empresas fachada, intermediarios y canales utilizados por la poderosa organización militar y económica de Irán.
- El CGRI, creado después de la Revolución Islámica de 1979, responde directamente al líder supremo de Irán y controla unidades terrestres, navales y aeroespaciales
- Washington acusa al CGRI y su rama Fuerza Quds de respaldar a Hezbollah, Hamas, milicias chiitas y hutíes como parte del "eje de la resistencia"
- El CGRI controla bancos, constructoras, empresas energéticas y telecomunicaciones, expandiendo su dominio durante los años de sanciones internacionales
Estados Unidos ofrece hasta 15 millones de dólares a través del programa "Rewards for Justice" del Departamento de Estado a quienes aporten información que permita identificar, interrumpir o desmantelar los mecanismos financieros del Cuerpo de Guardianes de la Revolución Islámica de Irán (CGRI), una de las organizaciones militares, políticas y económicas más poderosas de Medio Oriente, así como sus diferentes ramas incluyendo la Fuerza Quds.
Washington busca datos sobre empresas pantalla, intermediarios, instituciones financieras, transferencias de fondos, ventas de petróleo, redes de contrabando y otros mecanismos que el CGRI utiliza para obtener y mover dinero fuera del sistema financiero formal. El anuncio cobró nueva relevancia en mayo cuando el gobierno estadounidense impuso sanciones contra personas y compañías acusadas de facilitar ventas de petróleo iraní a compradores chinos y de canalizar los ingresos hacia el CGRI.
El CGRI fue creado después de la Revolución Islámica de 1979 para defender la revolución y proteger al sistema teocrático. A diferencia de las Fuerzas Armadas regulares, responde directamente al líder supremo de Irán. Con el paso de las décadas, se convirtió en un actor central de la economía iraní, controlando fundaciones, constructoras, bancos, compañías energéticas, empresas de telecomunicaciones y redes comerciales. Su expansión se aceleró durante años de sanciones internacionales, cuando empresas extranjeras abandonaron el país y entidades vinculadas a los Guardianes ocuparon áreas estratégicas como construcción, petróleo, gas, minería, puertos y transporte, según reportó La Nación.
Este artículo fue redactado con asistencia de IA a partir de fuentes públicas y está sujeto a revisión editorial de Ahora.

