Canasta alimentaria en Venezuela baja a 756,45 dólares en junio, pero sigue impagable
Aunque la canasta alimentaria registró una leve disminución de 2,1% en junio respecto a mayo, sigue siendo prácticamente inalcanzable para la población venezolana.
- La canasta alimentaria para una familia de cinco personas se ubicó en 756,45 dólares en junio
- El salario mínimo de 130 bolívares (0,17 dólares mensuales) cubre solo el 0,03% del costo de la canasta alimentaria
- La inflación mensual se disparó a 13,8% en junio, con sectores como transporte (16,2%), educación (15,2%) y vivienda (14,9%) siendo los más afectados
El costo de la canasta alimentaria para una familia de cinco personas en Venezuela se ubicó durante junio en 756,45 dólares, lo que representa una disminución de 2,1% con respecto al mes de mayo, según datos difundidos este lunes por el Centro de Documentación y Análisis Social de la Federación Venezolana de Maestros (Cendas-FVM).
A pesar de la leve baja, la brecha entre ingresos y necesidades básicas sigue siendo abismal. El salario mínimo, fijado en 130 bolívares desde 2022 (equivalente a apenas 0,17 dólares mensuales), solo cubre el 0,03% del valor de la canasta alimentaria. Esto genera un déficit del 99,97% para que un hogar pueda adquirir los 60 productos de primera necesidad que la integran. De acuerdo con el Cendas-FVM, una familia venezolana requirió el equivalente a 3.433,11 salarios mínimos íntegros solo para costear su alimentación, o más de tres bonos gubernamentales de 240 dólares cada uno.
El Banco Central de Venezuela reportó que la inflación mensual se disparó hasta 13,8% en junio, frente al 6,3% registrado en mayo. La inflación acumulada en lo que va de año alcanzó el 129,8%. Los sectores más afectados por el aumento de precios fueron transporte (16,2%), educación (15,2%) y vivienda (14,9%). Además, una familia necesitó 13,56 dólares adicionales para la compra de agua potable, debido a que el servicio distribuido por tubería no cumple con los parámetros básicos de potabilidad.
La pérdida del poder adquisitivo del salario base obliga a la población a depender casi exclusivamente de bonificaciones complementarias, remesas del exterior, ayuda internacional y actividades del sector informal. Esta situación se agravó especialmente en las regiones más afectadas por los sismos registrados el 24 de junio, según reportó Efecto Cocuyo.
Este artículo fue redactado con asistencia de IA a partir de fuentes públicas y está sujeto a revisión editorial de Ahora.

