Gobierno argentino propone derogar ley de defensa de librerías de 2001
El ministro de Desregulación y Transformación del Estado, Federico Sturzenegger, argumentó este fin de semana a favor de derogar la ley 25.542, sancionada en 2001, que establece precios de venta fijos para libros. El sector editorial rechaza la iniciativa, afirmando que en otros países donde se derogó la norma, los precios no bajaron.
- La ley 25.542 de 2001 obliga a fijar un precio uniforme de venta al público de libros, aplicable en librerías, supermercados y plataformas digitales
- Sturzenegger sostiene que derogar la ley permitirá libros más baratos; el sector editorial advierte que la concentración de mercado aumentaría y librerías independientes desaparecerían
- Normas similares rigen en Alemania, España, Francia, Portugal, Bélgica, Corea del Sur y Japón, donde las librerías se consideran espacios culturales
El ministro de Desregulación y Transformación del Estado, Federico Sturzenegger, abogó públicamente por la derogación de la ley 25.542, norma sancionada en noviembre de 2001 que establece precios uniformes de venta al público para libros. Según la ley vigente, editores e importadores deben fijar un precio de venta única que debe regir en cadenas de librerías, librerías independientes, supermercados y plataformas digitales, con descuentos limitados al 10 o 20 por ciento en ciertos casos.
Sturzenegger argumentó en redes sociales que la ley solo prohíbe ofrecer descuentos sobre libros y obliga a venderlos a un precio uniforme en todo el país. Señaló el caso de un librero que en la última Feria del Libro quiso vender las Crónicas de Narnia a 40 mil pesos pero fue obligado a subirlo a 99 mil. Sin embargo, la mayoría del sector editorial y librero se manifestó en contra de la derogación, argumentando que la venta de libros en librerías representa el 80 por ciento del total y que normas similares rigen en países como Alemania, España, Francia, Portugal, Bélgica, Corea del Sur y Japón.
El sector afirma que en países donde se derogó la ley, los precios no bajaron y el mercado se concentró aún más en grandes cadenas y plataformas digitales. Advierten que muchas librerías pequeñas, incapaces de competir con grandes corporaciones, deberían cerrar sus puertas, afectando la vida cultural. Desde la Fundación El Libro, organizadora de la Feria del Libro porteña, respondieron que mantienen el reglamento "para garantizar un marco transparente y justo para todos los libreros, editores y visitantes", según reportó La Nación.
Este artículo fue redactado con asistencia de IA a partir de fuentes públicas y está sujeto a revisión editorial de Ahora.
