Chile debate rebaja de edad de responsabilidad penal de 18 a 16 años para adolescentes
El gobierno de Chile propone rebajar la edad de responsabilidad penal de 18 a 16 años e incrementar las penas para adolescentes que cometan delitos de extrema gravedad, generando polémica sobre la efectividad de esta medida.
- Existe acuerdo en que el aumento de delitos cometidos por adolescentes es preocupante, en parte porque el narcotráfico los recluta para realizar ilícitos
- Estudios científicos demuestran que la corteza prefrontal de adolescentes, responsable del control de impulsos y evaluación de consecuencias, está aún en desarrollo, lo que limita la eficacia de penas más severas
- El debate toca el problema filosófico-constitucional de cómo el Estado equilibra la demanda de seguridad pública con la protección de derechos de los más vulnerables del sistema
Chile enfrenta un debate sobre la rebaja de la edad de responsabilidad penal desde los 18 años hasta los 16 años, acompañada del aumento de penas para adolescentes que cometan delitos de extrema gravedad. Existe consenso en el sistema político sobre la necesidad de abordar el incremento de delitos cometidos por menores de edad, un fenómeno atribuido en parte al reclutamiento de adolescentes por parte de redes de narcotráfico.
La tendencia internacional respalda esta dirección: en la mayoría de los países de la OCDE la edad mínima de responsabilidad penal se ha reducido y actualmente oscila alrededor de los 15 años. Sin embargo, los resultados en jurisdicciones que han implementado estas medidas muestran que bajar la edad y aumentar las penas no han producido efectos significativos en la reducción de delitos.
La ciencia neurobiológica presenta un desafío central al debate: la corteza prefrontal de los adolescentes, responsable del control de impulsos, evaluación de consecuencias y juicio moral, está en pleno desarrollo. Esto significa que la conducta y reacción de jóvenes frente a penas más severas no responde con igual eficacia que la de un adulto. Además, esto desafía la noción de voluntad libre necesaria para la imputabilidad plena, cuestionando si puede existir responsabilidad penal sin consciencia moral desarrollada.
El debate en Chile no es simplemente político, sino que toca el problema filosófico-constitucional más profundo de la democracia: cómo el Estado equilibra la demanda de seguridad de la mayoría con la protección de derechos de los más vulnerables del sistema, incluyendo a adolescentes que caen en las redes del narcotráfico. Según reportó La Tercera, la atrocidad de un acto no transforma retrospectivamente la madurez neurobiológica de su autor.
Este artículo fue redactado con asistencia de IA a partir de fuentes públicas y está sujeto a revisión editorial de Ahora.



