Rusia admite cierre total de refinería de Orsk por seis meses tras ataque ucraniano
Rusia enfrenta una nueva crisis de combustible tras el ataque ucraniano a la refinería de Orsk. El gobernador de Oremburgo confirmó que la planta está completamente detenida y que las reparaciones se alargarán hasta medio año, lo que afectará la disponibilidad de gasolina en toda la región.
- Refinería de Orsk atacada el 11 de agosto queda inoperativa por seis meses
- 80% de 287 gasolineras en región de Oremburgo aún operativas; Rusia debe importar combustible
- Equipos dañados son importados; sanciones internacionales impiden reparación rápida
La refinería rusa de Orsk, ubicada en la región de Oremburgo al pie de los Urales, quedó completamente inoperativa tras un ataque ucraniano ejecutado con drones la noche del 11 de agosto. Según admitieron las autoridades rusas el 13 de agosto, las reparaciones se extenderán hasta seis meses debido a que la infraestructura dañada comprende equipos importados cuya adquisición resulta imposible por las sanciones internacionales impuestas a Rusia.
El gobernador de Oremburgo, Yevgueni Sólntsev, comunicó que "la planta está completamente detenida" y que se preparan para "el peor escenario". Señaló que los ataques alcanzaron "infraestructura clave que de momento no se puede reparar" y que el país tendrá que "contar con combustible importado". De las 287 gasolineras presentes en la región, el 80% se mantiene operativa, aunque la afectación a la capacidad de refinación amenaza con provocar nuevas restricciones.
Este cierre se suma a interrupciones previas en otras refinerías rusas. A finales de julio, la refinería de Riazán quedó inoperativa tras ataques ucranianos, con reparaciones que tardarían semanas. La refinería de Tiumén también sufrió daños con cronología incierta de reparación. La crisis de combustible comenzó a finales de mayo cuando Ucrania intensificó ataques contra depósitos y refinerías petroleras rusas. Según prensa especializada, Rusia se vio obligada a importar gasolina del extranjero; el 5 de agosto llegó una partida de gasolina de India, principal comprador de crudo ruso. El Gobierno ruso autorizó la comercialización de combustible Euro-2, muy por debajo de los estándares Euro-5 habituales, generando riesgos para vehículos con sistemas modernos de control de emisiones, según reportó El Comercio.
Este artículo fue redactado con asistencia de IA a partir de fuentes públicas y está sujeto a revisión editorial de Ahora.