San Martín utilizó música como herramienta central en campo de batalla
Diego Gonzalo Cejas, doctor en Historia, explicó en conferencia del Museo Mitre que San Martín fue pionero en música militar local.
- San Martín dotó al Ejército de los Andes con cuatro bandas y una banda de clarines para batallones de infantería
- Los granaderos a caballo utilizaban trompetas para transmitir órdenes a 300 metros por minuto durante desplazamientos en terreno
- Influencias del general incluían tradición francesa, educación musical propia y herencia de reducciones jesuíticas guaraníes
El Ejército de los Andes avanzó en batalla no solo con armas sino también con música como herramienta central de combate. Durante la Guerra de la Independencia, las unidades de línea marchaban acompasadas para ganar velocidad y darle otra dimensión a su empuje, choque, fuego y maniobras. El doctor en Historia Diego Gonzalo Cejas, miembro de la Academia Nacional Sanmartiniana, explicó en una conferencia en el Museo Mitre que el general José de San Martín otorgó a la música militar un papel central en su concepción de la guerra.
Los batallones respondían a diferentes toques que permitían ordenar movimientos, modificar formaciones, coordinar ataques y construir espíritu de cuerpo. En la caballería, los granaderos a caballo necesitaban un sistema para transmitir órdenes rápidamente mientras se desplazaban. San Martín se preocupó especialmente por conseguir clarines y formar músicos capaces de ejecutarlos, ya que los jinetes podían recorrer hasta 300 metros por minuto. En el cuartel del Retiro, los granaderos aprendieron a combinar señales de sable con diferentes toques para modificar ritmo de marcha, pasar a trote, galope y carga.
San Martín dotó al Ejército de los Andes con cuatro bandas y una banda de clarines, correspondientes a los batallones 7 y 8 de Libertos, Cazadores de los Andes y 11 de Línea. La banda del Batallón 8 estaba integrada por músicos de origen africano que tocaban flautín, flauta, requinto, clarinetes, trombones, tambores y bombo, ejecutando piezas de oído. Su repertorio incluía marchas, pasodobles y valses. El general estaba influenciado por novedades tácticas provenientes de Francia, por su propia educación musical y por la herencia recibida de los guaraníes en las reducciones jesuíticas.
La búsqueda de músicos llevó a San Martín a recurrir a la educación musical que habían recibido los guaraníes en reducciones jesuíticas, buscando en pueblos originarios sus primeros músicos, entre ellos Miguel Chepoyá. Cejas destaca que San Martín fue pionero de la música militar local: empleó toques y paso acompasado para dar precisión y disciplina a movimientos centralizados, pero también para animarlos y contribuir al espíritu de cuerpo, según reportó La Nación.
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