Santa Librada: devoción panameña que conecta fe, tradición ecuestre y patrimonio cultural
Las festividades de Santa Librada en Las Tablas incluyen novenas desde el 11 de julio, procesión acuática en Mensabé, misa solemne el 20 de julio, cabalgata ecuestre y Festival Nacional de la Pollera celebrado el 22 de julio.
- Santa Librada fue venerada en Sigüenza España y su devoción llegó a Panamá a través del obispo Diego Ladrón de Guevara Orozco y Calderón; en 2006 Las Tablas recibió reliquia de Sigüenza
- Celebraciones incluyen novenas, procesión acuática con embarcaciones en Mensabé el 11 de julio, cabalgata de jinetes el 20 y Festival Nacional de la Pollera el 22 de julio
- Festividades combinan expresiones religiosas con musicales: pito y caja a las 12 del mediodía y 6 de tarde, serenata con acordeones violines guitarras décimas y salomas
Santa Librada es una devoción que permanece profundamente arraigada en la historia, cultura y espiritualidad de Las Tablas. Aunque las manifestaciones públicas más conocidas se concentran en julio, el templo recibe durante todo el año a fieles que acuden a orar, pedir consuelo o agradecer gracias recibidas por su intercesión. La veneración de esta santa, considerada mártir cristiana que defendió su fe y libertad, tiene raíces históricas en Sigüenza, España, donde su catedral conserva un altar, sepulcro y retablo del siglo XVI pintado por Juan Soreda.
El vínculo histórico entre la devoción española y Panamá se debe al obispo Diego Ladrón de Guevara Orozco y Calderón, antiguo canónigo de la Catedral de Sigüenza que posteriormente promovió la veneración en el país y solicitó una reliquia para la catedral panameña. En 2006, Las Tablas recibió otra reliquia procedente de Sigüenza. La tradición tableña relaciona la llegada de la imagen con familias que huyeron por mar tras el ataque de Henry Morgan a la antigua ciudad de Panamá en 1671, desembarcando en Mensabé, aunque otros relatos sostienen que fue encontrada entre las rocas del puerto.
Las celebraciones comienzan con novenas el 11 de julio, cuando una imagen es llevada al puerto de Mensabé para la eucaristía y procesión acuática acompañada por embarcaciones y fieles. El 20 de julio, la noche anterior, Santa Librada recorre las calles entre flores, velas, cantos y plegarias, seguida al comenzar el día de la tradicional serenata con acordeones, violines, guitarras, décimas y salomas. Posteriormente se celebra la misa solemne, y las calles reciben la cabalgata con jinetes de diferentes comunidades en caballos preparados para la ocasión. En el marco de estas festividades se desarrolla el Festival Nacional de la Pollera, instituido en 1957 y celebrado el 22 de julio, con competencias que incluyen concurso nacional de la pollera, violín, acordeón, tamborito, camisilla y sombreros, participando delegaciones de distintas regiones y panameños residentes en el extranjero, según reportó La Prensa de Panamá.
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