Estudio de anillos de gleditsia revela secretos de invasora que daña bosques uruguayos
Científicos uruguayos analizan los anillos de crecimiento de la Gleditsia triacanthos (corona de Cristo), especie invasora introducida a fines del siglo XIX que ahora amenaza bosques protegidos como Esteros de Farrapos.
- Gleditsia introducida en Uruguay como árbol forrajero; ahora es invasora que daña biodiversidad nativa
- Fue plantada experimentalmente en 1933 por Facultad de Agronomía; se expandió rápidamente por oeste del país
- Investigación de anillos de crecimiento permite comprender dinámicas de invasión y desarrollar herramientas de control
La Gleditsia triacanthos, conocida localmente como corona de Cristo o acacia de tres espinas, llegó a Uruguay a fines del siglo XIX como árbol forrajero promisorio. Un artículo de la Revista de Agronomía de 1933 recomendaba su cultivo por el valor forrajero de sus chauchas y la calidad de su madera. La Facultad de Agronomía la plantó en su arboreto para comprobar estas bondades, considerándola de 'fácil repoblación natural' con semillas transportables por agua y ganado.
Durante las décadas de 1930 y 1940, la gleditsia se expandió rápidamente por otras zonas del país, especialmente el oeste. Para la década de 1950, se abría paso en el parque nacional Santa Teresa junto con otro invasor similar, el ligustro. Se contabilizaban al menos 1.000 gleditsias en el parque, distribuidas en pequeños grupos sobre suelos arenosos y rocallosos.
En esas épocas, el mundo no discutía aún los riesgos de especies invasoras. Sin embargo, introducir organismos en ecosistemas no preparados para ellos ha traído consecuencias severas: impactos en fauna y flora nativa, daño ambiental e incluso efectos en actividades humanas. Hoy, especies invasoras constituyen una de las amenazas más grandes para la biodiversidad global.
En las últimas décadas, investigadores locales comenzaron a estudiar los efectos de invasiones biológicas en Uruguay. El análisis de anillos de crecimiento de gleditsia brinda evidencia que ofrece herramientas para combatir la especie y aprender de errores del pasado, permitiendo comprender su avance en regiones ambientalmente sensibles como Esteros de Farrapos, según reportó la diaria.
Este artículo fue redactado con asistencia de IA a partir de fuentes públicas y está sujeto a revisión editorial de Ahora.