Manuela Infante estrena
Manuela Infante presenta su nueva obra teatral en el GAM del 7 al 23 de agosto, explorando cómo la mitología antigua resuena en debates contemporáneos sobre explotación de recursos naturales en el sur global.
- Manuela Infante dirige 'Sirenas', coproducción de GAM y Theater Basel que cuestiona el extractivismo de litio en el Atacama
- La obra cruza la odisea clásica con una crítica al 'colonialismo verde': explotación de recursos del sur para beneficio del norte
- Elenco chileno-suizo-alemán presenta una narrativa que rechaza el mito del sujeto autónomo, proponiendo identidades interdependientes y en transformación continua
La dramaturga y directora chilena Manuela Infante presenta 'Sirenas' en el GAM entre el 7 y el 23 de agosto, una coproducción con el Theater Basel de Suiza que reinterpreta la mitología clásica para abordar crisis contemporáneas. La obra parte de la figura de las sirenas —seres híbridos que en la antigüedad atraían a marineros con su canto— y las vincula a las alarmas actuales de desastre industrial, creando un puente entre lo antiguo y lo presente.
La trama sigue a un ingeniero europeo que lleva veinte años en el desierto de Atacama, epicentro global de extracción de litio. Mientras realiza su labor extractiva, comienza a registrar acontecimientos extraños que transforman su percepción del paisaje. El desierto deja de ser un espacio inerte para explotación y emerge como un lugar vivo, mutante y polifónico, cargado de historias reprimidas e intervenciones previas.
Infante estructura la obra como crítica al 'colonialismo verde': un sistema donde el sur global extrae recursos y soporta los costos ambientales para que el norte global desarrolle tecnologías y coseche beneficios económicos. Las sirenas funcionan como antagonistas del modelo heroico de Odiseo y la idea de progreso lineal, recordando que ninguna vida existe aislada y que los cuerpos, paisajes y seres forman ensamblajes simbióticos en constante transformación.
El elenco está compuesto por seis intérpretes chilenos, suizos y alemanes que mutan entre personajes mientras se escuchan audios del ingeniero dirigidos a su hija. Entre voces, estribillos, sonidos y movimientos corporales, confluyen lenguajes que no buscan entendimiento común sino fusión continua. La obra ya fue presentada en Theater Basel, donde la crítica suiza destacó la efectividad del juego corporal, musical y dadaísta para retratar la explotación de materias primas, según reportó La Tercera.
Este artículo fue redactado con asistencia de IA a partir de fuentes públicas y está sujeto a revisión editorial de Ahora.