Stallone detalló efectos en su salud por entrenamiento extremo para Rocky III
Sylvester Stallone recordó el costo físico y cognitivo de su preparación para Rocky III. Para alcanzar 2,8% de grasa corporal, consumía dos galletas de avena y diez tazas de café en el desayuno, llegando a 25 tazas diarias.
- Stallone llegó a 2,8% de grasa corporal para Rocky III consumiendo café en exceso
- Extremo entrenamiento causó pérdida de memoria y efectos debilitantes en su salud
- A los 80 años cambió su enfoque a ejercicio de menor impacto para proteger articulaciones
Sylvester Stallone recordó su preparación para Rocky III, la película estrenada en 1983, donde llevó su cuerpo al límite mediante una dieta extremadamente restrictiva. Para alcanzar un porcentaje de grasa corporal de 2,8%, su desayuno consistía en dos pequeñas galletas de avena hechas con arroz integral acompañadas de diez tazas de café para mantener el apetito suprimido.
El actor aumentó su consumo de café hasta 25 tazas diarias mientras consumía cantidades excesivas de atún, todo con el propósito de sostener el intenso ritmo de entrenamiento requerido para el rodaje. «Mi memoria estaba completamente destruida», confesó Stallone sobre las consecuencias neurológicas. «Estaba teniendo todo tipo de efectos físicos debilitantes», agregó.
Los hábitos extremos causaron daños duraderos. Stallone ha sometido su cuerpo a cinco operaciones de espalda, dos de hombro, tres fusiones de cuello y ambas rodillas. «Soy biónico», bromeó sobre sus intervenciones quirúrgicas. Consciente de sus limitaciones actuales, a los 80 años ha modificado su enfoque al ejercicio, pasando de pesas tradicionales a bandas y cables, describiéndolo como «terapia física» que mantiene las articulaciones en movimiento, según reportó La Nación.
Este artículo fue redactado con asistencia de IA a partir de fuentes públicas y está sujeto a revisión editorial de Ahora.

