Instituto Geofísico del Perú registra temblor de 3.5 grados en Arequipa
El Instituto Geofísico del Perú (IGP) registró un movimiento telúrico de magnitud 3.5 localizado 12 kilómetros al sur de Punta de Bombón en la provincia de Islay.
- Temblor de magnitud 3.5 reportado 18 de julio a las 09:40 en Punta de Bombón, Islay-Arequipa, profundidad 51 km
- IGP diferencía entre magnitud (medida numérica de energía) e intensidad (daños causados a personas y estructuras)
- Perú ubicado en zona de subducción donde placa Sudamericana choca con placa de Nazca, causando macrosismos en costa occidental
El Instituto Geofísico del Perú (IGP) registró un temblor de magnitud 3.5 el sábado 18 de julio a las 09:40 horas tiempo local. El movimiento sísmico fue localizado 12 kilómetros al sur de Punta de Bombón, en la provincia de Islay, región de Arequipa, con una profundidad de 51 kilómetros bajo la superficie terrestre y una intensidad clasificada entre II y III en la escala.
Perú se encuentra ubicado en una región de alta actividad sísmica debido a su posición geográfica. El territorio está emplazado al borde del encuentro de dos placas tectónicas: la placa Sudamericana que choca y se monta sobre la placa de Nazca en un proceso de subducción. Este fenómeno causa la mayoría de los macrosismos que afectan la costa occidental de América del Sur.
Los sismos representan fenómenos que liberan energía interna de la tierra mediante la ruptura de las capas de corteza, manifestándose como movimientos ondulatorios de magnitudes variadas. Es importante distinguir que la magnitud se mide de forma numérica a partir de registros de sismógrafos y está relacionada con la energía liberada, mientras que la intensidad se asigna conforme a los daños y efectos causados a la población y sus construcciones. Frecuentemente se reportan varias magnitudes para un mismo sismo porque la información inicial proviene de estaciones cercanas y se ajusta conforme más datos llegan de diferentes sensores.
El Perú cuenta con el Sistema de Alerta Sísmica Peruano (SASPe), que permitirá advertir con segundos de anticipación a ciudadanos ubicados en la costa sobre la llegada de ondas sísmicas de magnitud igual o superior a 6. Aunque los sismos no se pueden predecir, los sismógrafos y acelerógrafos detectan los movimientos del suelo en tiempo real para alertar a la población lo más rápido posible, según reportó El Comercio.
Este artículo fue redactado con asistencia de IA a partir de fuentes públicas y está sujeto a revisión editorial de Ahora.



