Terremoto de Venezuela: entre 188 y más de 6.000 muertos
A siete meses de la captura de Nicolás Maduro, la falta de instituciones independientes dificulta reconciliar los balances de muertos del desastre.
- Las cifras de muertos del terremoto del 24 de junio en Venezuela van de 188 a más de 6.000 según la fuente.
- A siete meses de la captura de Maduro, la transición sigue inconclusa y hay unos 379 presos políticos.
- La NASA reportó cerca de 59.000 edificios dañados, una escala que contrasta con los balances más bajos.
El 24 de junio de 2026, un doble terremoto de magnitudes 7,2 y 7,5 con epicentro en Yaracuy golpeó a Venezuela y causó fuerte impacto en La Guaira, Caracas y el Distrito Capital. Semanas después, el número de fallecidos sigue sin reconciliarse: SkyAlert reportó al menos 188 muertos; la ONU/OCHA, citada por Cuentas Venezuela, habló de más de 1.700; Ayuda en Acción elevó la cifra a 5.398 un mes después, y un balance del 3 de agosto mencionó más de 6.125 fallecidos dentro del cómputo general de la crisis. Ninguna cifra puede tomarse como definitiva.
La brecha entre 188 y más de 6.000 víctimas es enorme y se explica, en parte, por el contexto de vacío institucional. Los registros civiles, las morgues y los reportes de organismos internacionales no operan de manera coordinada, y la evaluación satelital de la NASA, que reportó cerca de 59.000 edificios dañados, ofrece una escala del desastre que no coincide con los balances oficiales más conservadores.
El desastre ocurre en medio de una transición política que los análisis califican de inconclusa. Tras la operación militar estadounidense del 3 de enero de 2026 que terminó con la captura de Nicolás Maduro, se instaló una solución temporal con Delcy Rodríguez como presidenta encargada, dentro de un plan de tres fases diseñado por el Departamento de Estado bajo la conducción de Marco Rubio. Siete meses después, los partidos siguen intervenidos y el Consejo Nacional Electoral no ha recuperado independencia.
Según un balance publicado el 5 de agosto, permanecen alrededor de 379 presos políticos. Organizaciones como WOLA advierten que, aun con algunas aperturas, se mantienen las estructuras del régimen autoritario, por lo que calificar el proceso de transición democrática sería prematuro. Un sondeo indica además que el 72% de los venezolanos en el exterior manifiesta reservas o miedo frente a un eventual retorno, pese a una ley de amnistía aprobada.
La disparidad de cifras plantea una pregunta pendiente de auditoría: cómo y por qué se construyen versiones tan distintas de un mismo desastre. Un segundo hilo abierto es el destino de los fondos y activos decomisados o congelados del entorno de Maduro y su eventual uso en la reconstrucción, un punto sobre el que aún no existe rendición de cuentas pública.
Este artículo fue redactado con asistencia de IA a partir de fuentes públicas y está sujeto a revisión editorial de Ahora.